Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación

No. 4-5

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de la 10 a la 12 de 80

... nosotros los profes

Guadalajara, México - Diciembre de 1993

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El impacto de la educación socialista en los maestros de Jalisco

Pequeña crónica de lo que concitó el proyecto educativo en Jalisco como resultado de la acción consecuente

de los maestros

Jesús Ulises González García*

* Secretario general de la Sección 47 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (snte), en Jalisco.

Comentario previo

¿Un proyecto socialista en un país con una sociedad liberal?

Esta pregunta que parece encerrar un verdadero contrasentido se mantuvo presente en la mente de muchos mexicanos e incluso extranjeros, desde que en 1993 se fue prefigurando desde el punto de vista legal un modelo de educación que no encajaba con el modelo económico que históricamente el país había venido impulsando desde el siglo XIX. ¿Una doctrina promotora de la desaparición del régimen capitalista, impulsada por un Estado que se sustenta en el reconocimiento de la propiedad privada de los medios de producción? No parecía creíble, pero a lo largo de toda su promoción, dificultades y finalmente su puesta en marcha, el proyecto de la Educación Socialista, fue ganando conciencias, principalmente en aquella parte de la sociedad que de buena fe, teniendo confianza en un régimen que parecía representar los intereses populares de la sociedad, se involucró decididamente en su ejercicio.

Muchos estudios se han realizado ya para documentar las génesis y el carácter del proyecto educativo socialista en México;(1) en Jalisco los estudios son contados por lo que el presente trabajo intenta referirse en todo caso a las acciones emprendidas por las organizaciones magisteriales en Jalisco así como a la de los maestros en particular, en torno a estos acontecimientos. En este sentido el período que aquí referimos abarca los años 1935-1940.

 

Los maestros en Jalisco

Como resultado de la efervescencia política que había despertado el régimen cardenista, el ambiente magisterial nacional era palpitante. Diversas organizaciones y movimientos habían surgido a lo largo y ancho del país, unos en apoyo al proyecto socialista y otros para oponérsele. Donde más se verificó un conflicto intermagisterial fue a nivel superior; en el caso de los maestros de educación elemental y media casi todos se plegaron al proyecto socialista del Estado, aunque claro está, no se sabe si fue por interés, conveniencia, disciplina o convencimiento pleno. Lo cierto es que las inconformidades fueron menores que los compromisos.

En 1935 la Confederación Nacional de Organizaciones de Jalisco y el Frente Único Nacional de Trabajadores de la Enseñanza, son las organizaciones que a nivel nacional tienen mayor presencia y actividad. Para medir su capacidad de convocatoria se puede ejemplificar con el paro que organizaron el 23 de Septiembre de ese año; el motivo era el apoyo a Cárdenas y al ministro de educación por haber acabado con el descuento injustificado en los sueldos de los maestros y para apoyar los movimientos magisteriales en Veracruz, Guerrero e Hidalgo.(2) Contingentes de la mayoría de los estados de la República acudieron al llamado.

En Jalisco, también la situación era efervescente pero las autoridades habían sabido calmar hasta entonces los ánimos de quienes en pro o en contra dificultaban el ejercicio del proyecto. Ramón García Ruiz, a la sazón director de educación federal y al mismo tiempo director general de educación primaria, especial y Normal del Estado anuncia que se estudia el establecimiento de un reglamento de escalafón y la creación de un tribunal de justicia para el maestro. Estos proyectos habían sido propuestos por la Unión de Educadores Jaliscienses y la Federación de Grupos Culturales de la Confederación Obrera de Jalisco.(3)

García Ruiz expresa que "se procurará obrar con estricto espíritu de justicia, respetando en lo que vale la personalidad de los maestros, sin prejuicios de grupo, buscando la armonía que tan necesaria es en los actuales momentos para poder dar fin a la obra que nos proponemos".

Asimismo, enfatiza que "nos preocuparemos por establecer un régimen de honestidad y de trabajo (...), de ahí la propuesta del reglamento de escalafón el cual permitirá el "ascenso justo y legal, así como un consejo de justicia que se encargue se juzgar en forma impersonal la actuación de los elementos remisos, incapaces o enemigos de la reforma escolar".(4)

Esta enfática promoción justiciera que salía de la boca de García Ruiz, estaba influida por la retórica necesaria que congratulaba su nombramiento de nuevo secretario de educación primaria y Normal en Jalisco. Lo cierto es que con una noción de justicia tan cuestionable, el funcionario ejercicio severas represalias contra decenas de maestros y no precisamente porque no comulgaba con el espíritu de los cambios, sino por motivaciones particulares, ideológicas y de trato. Bastante ilustra lo anterior los constantes reclamos y repudio a su formas de conducción, como la protesta hacha pública del Frente Único de Trabajadores de la Enseñanza de Jalisco, que en agosto de 1935 exigía a las más altas autoridades fuese removido de su cargo "por atropellos y ceses injustificados contra maestros".(5)

Amén de los problemas que los maestros tienen con las autoridades, los problemas en el ámbito social empiezan a tomar un derrotero realmente alarmante. Aun así y a pesar de sus pocos años de experiencia política y con una conciencia social que aún está formándose, los maestros de Jalisco se dan tiempo para todo: para concurrir a sus labores en la escuela, a organizarse a enfrentarse a autoridades, a participar en actividades culturales y políticas. El ambiente está caldeado para 1935, la Unión de Educadores Jaliscienses es la agrupación más activa pero no la única. Los enemigos de la educación "bolcheviqui" no dejan de oponerse en palabras y en obra a los maestros oficiales. La iglesia, los industriales y comerciantes organizados, los terratenientes, caciques de las regiones, muchas más agrupaciones conservadoras y retrógradas se enfrascan en derrotar el proyecto educativo socialista. Esta tensión se rompe frecuentemente y a veces arroja saldos trágicos como el asesinato de maestros.

 

Las agresiones se intensifican

En abril de 1935, un contingente de maestros veracruzanos llega a Guadalajara para apoyar a sus colegas tapatíos,(6) pies los ataques y amenazas no cesan. Una muestra de ello es el hecho de que en la IX Gran Convención de la Confederación Obrera de Jalisco" se plantea y aprueba el que se exija al gobierno el establecimiento de un "tribunal y jurado de justicia para los maestros que prestan sus servicios en las escuelas primarias rurales del estado".(7)

Por su parte los maestros de Ocotlán agredidos constantemente, solicitan al presidente de la república" garantías a fin de poder impartir la enseñanza socialista".(8) En el mismo sentido el bloque izquierdista de maestros jaliscienses, envía también al primer mandatario una comunicación que entre otras cosas expone:

El conflicto que tienen los maestros del artículo 123 con los propietarios de las haciendas donde ellos trabajan, quienes se niegan a pagarles los sueldos correspondientes...(9) Ello derivó poco después en enfrentamientos violentos. En gran parte del Estado de Jalisco los problemas no cesan. El presidente municipal de el limón, Jalisco tuvo que utilizar a la fuerza pública "para contrarrestar la labor clerical que empieza a desarrollarse en la enseñanza socialista en esta localidad".(10)

La región norte del estado no está exenta de problemas. En Colotlán, un maestro ya había sido asesinado en la época de la revolución cristera y en esta época muchos otros son amenazados y amagados. Ante esta situación el dirigente sindical de la región envía un telegrama urgente al presidente de la república manifestando que " el Sindicato de Maestros esta zona encuéntranse situación dificilísima rogámosle mayor brevedad ordene garantías".(11)

La región de los Altos, que precisamente por albergar una tradición conservadora y muy religiosa, fue también un ambiente sumamente hostil a los maestros que siendo socialistas o no, fueron acusados de "agitadores comunistas", intentando ser linchados por los pobladores de los ranchos de la región, los cuales a su vez eran azuzados por los párrocos y terratenientes. En este sentido ilustrativa la comunicación que el profesor Ramón García Ruiz envía al gobernador del estado donde le comunica que:

Esta Dirección tiene conocimiento de que en las distintas partes que comprende la región de los Altos, sigue imperando una situación situación angustiosa para los maestros de las escuelas de la región, por la actitud que vienen tomando diversos grupos de fanáticos que en algunos casos han llegado a asumir una actitud de rebeldía contra el gobierno nacional, obrando en muchos casos con el más completo sigilo y en otros de manera abierta aprovechando cuanta oportunidad se les presenta para perseguir a los maestros a quienes consideran como los más adictos defensores de los principios de la revolución.(12)

El ambiente se vuelve tenso, la ideología tradicionalista de los Altos de Jalisco es esencialmente contrastante con la reforma educativa actual, si bien se anuncia como socialista, no pasa de ser una propuesta de carácter popular que posibilitaba dejar intacto el sistema. Pero como bien sabemos los fanáticos todo lo ven blanco o negro; para ellos no hay matices, en este sentido la educación socialista era la encarnación de Satanás, la condensación misma de todos los males que puede haber en el hombre.

En Lagos de Moreno, San Juan de los Lagos, Encarnación de Díaz, Jalostotitlán, Unión de San Antonio y Ojuelos, "los hacendados han venido amenazando por diversos medios a los maestros de las escuelas a fin de que se les retire de dichos planteles".(13)

Resulta muy ilustrativo el siguiente texto que retrata vivamente los puntos de vista y vicisitudes que enfrentaban los maestros en esos precisos momentos:

"Señor Gobernador:

Los suscritos maestros de cuarta clase agrupados en el Frente Único de Maestros no titulados de Jalisco, adheridos la Federación de Agrupaciones Magisteriales, exponemos lo siguiente:

  1. Que la reacción desgraciadamente encontrándose dentro de nuestras filas, son los exponentes contrarios con los cuales dentro de nuestra casa debemos desenmascararlos, para formar una vanguardia que actualmente con mucho desdice la campaña socialista que se emprende.

  2. Considerando que la cooperación del magisterio unido bien orientado por el actual director general de educación primaria, especial y normal del estado, profesor Alberto Terán, será la única aun a capricho de varios, la mejor simiente de la escuela socialista dentro del Plan Sexenal.

  3. Que en los actuales momentos , debemos de tomar los maestros, pero los verdaderos maestros como somos los foráneos, quienes mejor y mayor aparejada responsabilidad, de compenetrarnos máxime, en los actuales momentos de las orientaciones que tarde o temprano seremos quienes tengamos que difundirlas en estas apartadas regiones y

  4. Ya que durante el período de vacaciones pudiéramos adquirir los conocimientos a que nos venimos refiriendo y dado el lapso de tiempo corto, (...) confiamos que no escapará a su alto criterio ya como gobernante recto y justiciero y aunque para ello se tenga que sacrificar los fondos reservados para otras mejoras y que con mucho desdicen la preocupación del magisterio y orientación del mismo por los sueldos que actualmente disfrutamos y que no nos permiten erogar gastos sin dejar a nuestras familias sin lo más indispensable para la subsistencia".(14)

Esta atmósfera sostenida frágilmente hizo explosión bañando con sangre y llenando de luto a las familias de maestros, pues muchos fueron asesinados, otros desorejados y macheteados, maestras violadas y vejadas, así como una secuela de terror y persecución de muchos de ellos, como fue el caso del maestro Alfonso Negrete en Ayo el Chico "víctima de los capitalistas y el clero por lo que pedimos urgente e inmediato y ejemplar castigo para los culpables".(15)

 

Conclusiones

¿Valdría la pena tanto sacrificio? lo cierto es que el gobierno que tan empeñosamente se propuso llevar hasta las últimas consecuencias el proyecto de educación socialista fue gravemente inconsecuente a partir de 1938. Para entonces decenas de maestros habían sufrido las consecuencias de un proyecto que poco tenía de socialismo científico y más con tintes de antireligiosidad y populismo.

Aún así los maestros se involucraron noblemente en un modelo que parecía contribuir a redimir a las masas populares. No solamente injusto e ingrato fue el paulatino abandono del proyecto por parte del Estado, sino podríamos decir que hasta criminal por todo lo que implicó y que canceló esfuerzos colectivos, voluntades bien entendidas y lo más grave agredió moral y físicamente al magisterio nacional. Jalisco pagó con una alta cuota de sangre la entrega decidida de sus maestros.(16)

 

Notas:

1. Se han involucrado en esta temática Victoria Lerner, Gilberto Guevara Niebla, Alberto Bremauntz, entre muchos otros. En Jalisco sólo el estudio de Yankelevich y los capítulos que aparecen en el volumen sobre educación de Armando Martínez y Manuel Moreno. La escuela de la revolución en Jalisco, tomo VII, Guadalajara: Gobierno del Estado y Universidad de Guadalajara, 1988.

2. Manifestación de maestros. El Nacional, 24 de septiembre de 1935.

3. Establecerá el escalafón del maestro. El informador, 20 de julio de 1935.

4. Ídem.

5. Archivo General de la Nación (AGN). Centro de Documentación Histórica del Instituto de Estudios Sociales de la Universidad de Guadalajara (CDIIES).

6. Oficio de la Unión de Educadores Jaliscienses (UEJ) del 20 de abril de 1935. AGN/CDH/IES.

7. Oficio de la Confederación Obrera de Jalisco. 5 de abril de 1935. AGN/CDH/IES.

8. Oficio de la Secretaría de Gobernación. 19 de noviembre de 1935. AGN/CDH/IES.

9. Oficio del Bloque Izquierdista de Maestros Jaliscienses. AGN/CDH/IES.

10. Oficio de la Presidencia Municipal de El Limón. 3 de octubre de 1935. AGN/CDH/IES.

11. Telegrama de la Presidencia de la República. 7 de noviembre de 1935. AGN/CDH/IES.

12. Oficio de la Secretaría de Educación Pública. 3 de mayo de 1935. AGN/CDH/IES.

13. Oficio de la Secretaría General de Gobierno del 8 de agosto de 1935. AGN/CDH/IES.

14. Comunicación del Frente Único de Maestros No Titulados de Jalisco. Puerto Vallarte, 23 de mayo de 1935.

15. Carta del Centro de Educación Socialista de Atequiza. 4 de mayo de 1935. AGN/CDH/IES.

16. Ver: "A propósito de beatificaciones", artículo que presenta una relación de maestros agredidos y asesinados, en: revista La Tarea, número 1, octubre-noviembre-diciembre, 1992, pp.2-3.

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