Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación

No. 4-5

(doble)

SECCIÓN

páginas

de la 45 a la 47 de 80

... el rollo

Guadalajara, México - Diciembre de 1993

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La intervención psicopedagógica en las escuelas de educación básica: descripción de la propuesta

María Irma Romero Nieto*

* Coordinadora del área técnica de la Dirección de Pedagogía.

En este trabajo pretendo dar una visión general de la ruta que ha seguido la hoy Dirección de Psicopedagogía a partir de la creación de los Gabinetes Psicopedagógicos y de Orientación Vocacional; hasta la propuesta de intervención psicopedagógica que actualmente está en operación.

Las fuentes de información son en su mayoría documentos elaborados por el Equipo de Apoyo a la Dirección de Psicopedagogía. La historia de esta institución es muy vasta por lo que sólo me remitiré a aquélla información que dé cuenta en forma general del proceso seguido.

 

Antecedentes

En 1978 el Departamento de Educación Pública a través del Instituto de Psicopedagogía y Orientación Vocacional (GPOV) conformados por un coordinador, un psicólogo, un orientador vocacional o de grupo, una trabajadora social, un médico y una secretaria.

Su objetivo era proporcionar orientación educativa y vocacional en escuelas secundarias estatales. En este marco se destacaron acciones tendientes al manejo de técnicas de estudio y distribución adecuada del tiempo, se realizaron estudios vocacionales a los alumnos de tercer grado complementados con información profesiográfica; se organizaron las escuelas de padres y se atendió a los alumnos con problemas de aprendizaje o de conducta; se pusieron en práctica varios programas de orientación en la sexualidad.

En esta etapa se destaca la utilización de pruebas y test psicométricos como herramientas de apoyo; la elaboración de los programas o planes de trabajo eran el resultado de diagnósticos realizados por los equipos, de las necesidades planteadas por el director y maestros o de las situaciones conflictivas que surgían de forma imprevista a lo largo del curso escolar. Fueron pocos los trabajos dirigidos a docentes.

Los recursos en su mayoría fueron proporcionados por los directores de las escuelas donde había gabinetes.

Los programas y sus resultados no fueron evaluados sistemáticamente, los contenidos, actividades, métodos, materiales de apoyo y estrategias dependían de la postura teórica de quienes integraron estos equipos, por lo que había diferencias entre los programas de cada Gabinete Psicopedagógico.

Poco se difundieron los resultados, no se contaba con un sistema de evaluación que arrojara datos sistemáticos de orden cuantitativo y cualitativo; los cambios en la práctica educativa no fueron observables, no se midió la influencia de los GPOV en las escuelas y no existen investigaciones al respecto.

La escuela nunca contempló estos servicios integrados en su organización escolar interna, ni siquiera existió un documento normativo de este tipo de servicios a nivel estatal.

La comunidad educativa solicitaba y aceptaba el servicio pero éste era concebido como un apoyo externo que cubría sólo las necesidades urgentes e imprevistas que surgían en las escuelas, su función poco valorada por las autoridades de la escuela, parecía un añadido o un parche en la cotidianeidad escolar.

En el período comprendido entre 1981-1986, surgió de parte de los trabajadores de psicopedagogía un Proyecto de Reestructuración Institucional que enfatizaba, la investigación como sustento de la tarea, la interdisciplinariedad y la prevención a nivel grupal.

Los intentos de revalorizar la psicopedagogía planteados en dicho proyecto quedaron agrupados en los archivos de las autoridades educativas de ese tiempo, el fuerte apoyo tenido en 1978 le fue retirado paulatinamente hasta quedar prácticamente anulado.

El citado documento de reestructuración (elaborado en 1982 y presentado formalmente a las autoridades educativas en 1986), la experiencia de quince años de trabajo sentaron las bases del actual Proyecto de Servicios Psicopedagógicos de la hoy Dirección de Psicopedagogía.

Este nuevo proyecto surge en un momento (1992) en que se conjugan una serie de circunstancias político-administrativas favorables a esta Dirección.

Por un lado, se da un cambio en la Dirección de la institución con indicaciones precisas de impulsar la tarea psicopedagógica. Inicialmente se le ubica en la Dirección General de Normales, y posteriormente se define como una dirección dependiente de la Dirección General de Educación Básica; su universo de influencia se amplió hacia los tres niveles de educación Básica; su universo de influencia se amplió hacia los tres niveles de educación básica y las normales. Por otro, la demanda de atención a alumnos con problemas psicopedagógicos, creció de manera importante en estos últimos años. (En el ciclo escolar 1992-1993 solicitaron atención cerca de 980 alumnos en los meses de agosto y septiembre, de los cuales sólo 380 fueron atendidos).

Lo anterior aunado a la situación de estancamiento que prevalecí en lA institución, crea la necesidad de establecer estrategias de revaloración de la tarea psicopedagógica que permitan disminuir la incidencia de la problemática psicopedagógica, aumentar la cobertura, mejorar la calidad de la práctica profesional, acercar el servicio a la realidad que se vive en la escuela, atender prioritariamente a docentes y padres de familia, metas a corto, mediano y largo plazo que pretenden alcanzarse con la puesta en operación del citado proyecto.

De los resultados que se obtuvieron del diagnóstico institucional realizado al inicio de esta nueva administración, junto con la revisión y análisis de documentos, surge la propuesta de reorganización laboral, administrativa y académica de la tarea psicopedagógica, ésta es puesta a consideración del personal para su análisis y discusión con el objeto de hacer las modificaciones pertinentes, una comisión elegida en ese evento recoge todas las sugerencias y las integra al proyecto. Al quedar incluidos en la estructura programática de la Secretaría de Educación se le denomina Subprograma de servicios psicopedagógicos, sus propósitos son: Contribuir a elevar la calidad de la educación prestando servicios psicopedagógicos y producir y difundir conocimientos psicopedagógicos y producir y difundir conocimientos psicopedagógicos que fundamenten la modificación de los modelos educativos y prácticas psicopedagógicas.

Del subprograma citado se derivan cinco proyectos que en el ciclo escolar 1993-1994 fueron puestos en operación:

  1. Intervención psicopedagógica en escuelas de educación básica.

  2. Capacitación y actualización para el personal de la Dirección de Psicopedagogía.

  3. Desarrollo de investigaciones psicopedagógicas.

  4. Extensión y difusión psicopedagógica.

  5. Administración de recursos humanos.

En esta ocasión sólo haré referencia al primero, del cual surge el Modelo de Intervención Psicopedagógica y en el que se define el trabajo a realizar por los Equipos Interdisciplinarios de Intervención Psicopedagógica (EIIP) en las escuelas de preescolar primaria y secundaria.

En el modelo se reconceptualiza y revalora la labor psicopedagógica, "se caracteriza la función del profesional en sus relaciones con:

  1. El conocimiento de la práctica psicopedagógica.

  2. Los miembros de la comunidad educativa.

  3. El vitae de la educación escolarizada en México.

  4. Los avances de la ciencias que estudian al hombre.

  5. La realidad social, económica y cultural del país".

Este se plantea como un modelo que "respeta la individualidad, favorece la interdisciplinariedad y la construcción de conocimientos significativos para su labor y para la educación en sí".

Para lograrlo, la intervención psicopedagógica debe ser entendida como una fase más del proceso educativo, cuyo objetivo es contribuir en la tarea de elevar la calidad de la educación, disminuyendo la problemática psicopedagógica que interfiere en el proceso de aprendizaje de los alumnos, mejorando los índices de eficiencia terminal.

Asimismo, a diferencia de la experiencia vivida en los gabinetes de psicopedagogía y en las formas de atención a alumnos con problemática psicopedagógica. En este modelo se intenta involucrar a la comunidad educativa, partir de una realidad más cercana a la situación que prevalece en la escuela, modificar la imagen que se tiene de la intervención y revalorizar la psicopedagogía, todo ello a través de la metodología interdisciplinaria; la actualización, capacitación, asesoría y orientación a docentes y padres de familia; para la prevención, tratamiento y canalización, siguiendo un proceso sistemático a través de cinco fases.

 

1ª. Diagnóstico

Considerado como el primer acercamiento sistematizado y global a una determinada realidad, tiene carácter situacional, porque proporciona una visión básica sobre la situación, en nuestro caso particular de los factores que interfieren o intervienen en el proceso educativo; se realiza bajo una perspectiva interdisciplinaria desde las áreas pedagógica, psicológica, biológica y social, el diagnóstico incluye el estudio del entorno escolar el estudio del centro educativo y estudios intra grupo.

 

2ª. Valoración

En esta fase se establecerá en forma interdisciplinaria las prioridades de atención determinando los grupos de intervención y los tipos de atención.

Las prioridades se establecerán con base en la magnitud, trascendencia, vulnerabilidad y factibilidad de la problemática detectada.

 

3ª. Programación

Es la preparación y organización de las acciones necesarias para la prevención, tratamiento o canalización de la problemática psicopedagógica. Su propósito es determinar las estrategias de acción para cada nivel educativo y de intervención, en esta fase se involucra a la comunidad educativa.

 

4ª. Ejecución

Consiste en poner en práctica el plan de acción este se realiza utilizando los recursos con que se cuente y cumpliendo los plazos marcados.

 

5ª. Evaluación

Es el punto de partida para la evaluación y replanteamiento de propósitos, acciones, procedimientos y metodologías.

Con fines de análisis se sitúa en tres modalidades:

Primera: La evaluación como un proceso del apoyo en tanto que su función principal es detectar fallas con el fin de mejorar la práctica.

Se plantea como un proceso permanente ya que debe realizarse desde el inicio y durante todo el trabajo, revisándolo continuamente y haciendo las correcciones pertinentes sobre la marcha, de manera que el proceso de intervención se desarrolla de acuerdo a los objetivos.

Segunda: La que se realiza analizando cualitativa y cuantitativamente el proceso de trabajo establecido desde cada una de sus fases.

Tercera: Involucra a todos los integrantes del EIIP y a la comunidad educativa.

 

Consideraciones Finales

A manera de reflexión cabe mencionar que la definición de este modelo no es la culminación de la tarea, éste debe ser aplicado con cada una de sus fases para que se pueda establecer la funcionalidad del mismo.

Los registros, informes, entrevistas, diarios de trabajo, programas, opiniones y toda aquella información que surja en la práctica deberá analizarse concienzudamente para ajustar entre las necesidades de la escuela, las posibilidades de ejecución, la experiencia obtenida, y los respaldos teóricos.

Su consolidación, aplicación e integración en el campo de la educación serán prioridades para los profesionistas de psicopedagogía.

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