Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación

No. 4-5

(doble)

SECCIÓN

páginas

de la 59 a la 60 de 80

el recreo

Guadalajara, México - Diciembre de 1993

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Guía para ayudar a los niños con la tarea escolar

Lucila Orozco Ruvalcaba*

* Catedrática de la Escuela Superior de Educación Física (ESEF), de la Secretaría de Educación Jalisco.

A veces se suscitan verdaderos problemas familiares cuando los padres tratan de ayudar a sus hijos con las tareas.

Emocionalmente afectados por el progreso o fracaso de los niños en la escuela, no es extraño que pierdan la paciencia y se irriten cuando éstos no comprenden una materia o no recuerdan una lección que ya estudiaron.

También suele ocurrir que, al revisar una tarea terminada, exageran la crítica, perdiendo de vista que se puede exigir a un escolar de sexto grado un trabajo de adultos. Tales situaciones de tensión, suelen aparecer aún en las condiciones más propicias. Sin embargo, pueden suavizarse y hasta eliminarse si los padres comprenden el importante papel que juegan en relación con la tarea de sus hijos. Su ayuda puede ser efectiva en múltiples formas. Se sugieren algunas recomendaciones como las siguientes:

  • Señale un período de tiempo para hacer tarea

La idea es buscar un sitio tranquilo, de preferencia una habitación un poco independiente, para evitar las distracciones que pueden causar otros niños, el radio, la televisión, el teléfono, etcétera.

El niño necesita una silla cómoda, una mesa o escritorio, luz adecuada y ventilación.

Como material necesitará un diccionario, mapas, tijeras de punta redonda, regla de plástico, lápices, marcadores de colores, borrador, hojas blancas, pegamento, marcatextos, globo terráqueo etcétera.

El hábito de establecer una hora determinada para la tarea, debe iniciarse desde los primeros grados.

  • Concédale a la tarea escolar la importancia que requiere

Explique al niño el valor que tiene y la importancia de esforzarse para hacer bien la tarea.

Los padres deben mostrar su interés y charlar con sus hijos sobre los temas de la tarea del día.

Si piensan de diferente forma, ya sea por su contenido o por considerarla excesiva, deben discutir el asunto privadamente con el maestro o el director.

Los padres que critican los trabajos señalados a sus hijos, disminuyen el deseo del niño de trabajar bien.

  • No haga usted la tares de su hijo

Se frustra el fin de la misma y hace daño al realizar el trabajo que a él le corresponde. El principal propósito de la tarea es cooperar en el aprendizaje y no reducirla a una vía para obtener calificaciones.

Nada va a aprender un muchacho que sólo se limita a observar a sus padres mientras le resuelven sus problemas.

A fin de cuentas, él; que no ha tenido oportunidad de entender la materia, será el más perjudicado.

Este sistema hará que dependa de los demás, precisamente en los años de su vida en que debe aprender a ganar confianza en sí mismo.

  • Revise la tarea durante la etapa de la enseñanza elemental

La tarea debe ser revisada para comprobar que está hecha con limpieza y que resulta inteligible. Si se trata de ejercicios de ortografía, pronuncie cuidadosamente las palabras, si se trata de otro idioma, compruebe el significado de las palabras que el niño memoriza.

Sugiérale temas para composiciones y trabajos. A los pequeños que empiezan a aprender a leer, debe pedírseles con frecuencia que lean en voz alta. Si los niños tienen interés en la música, conviene comprar cassettes baratos para que los manipulen con entera libertad y si le agrada pintar, compre para él un regalo sorpresa con papel, crayolas, pinturas acuarelas, pinceles, colores y marcadores.

  • Enseñe a su hijo a buscar las fuentes de información

Es benéfico enseñar a los niños cómo buscar y utilizar las fuentes de información en el hogar y en la biblioteca pública y responder a sus preguntas, siempre que sea necesario, para aclararles la tarea.

Cuando un niño está confundido en la interpretación de un problema, puede ayudarle mediante preguntas, cuyas respuestas pueden sugerírsele, de modo que por sí mismo vaya logrando la comprensión del trabajo.

Con paciencia y comprensión, los padres pueden completar los esfuerzos de la escuela en lo que a la tarea se refiere, ya que una exigencia excesiva o una tolerancia o indiferencia por parte de los padres pueden frustrar el propósito educativo de la tarea.

  • Proporcione la ayuda según las necesidades del niño

Obviamente un niño brillante necesitará menos ayuda que otro a quien el aprendizaje le requiere de mayor esfuerzo. La ayuda debe disminuir a medida que el niño domina la materia y comienza a trabajar sólo.

Generalmente al final de la enseñanza media básica, el joven ha establecido un propio sistema para estudiar en casa.

Es importante saber que la instrucción es responsabilidad de los maestros. Pocos padres están preparados para apoyar a sus hijos con una materia específica. Los métodos han cambiado, así como los planes de estudio, pudiendo crear confusión en un niño, cuando un padre trata de enseñarles, por ejemplo, siguiendo el procedimiento con el que él aprendió las matemáticas.

Si su niño tiene alguna dificultad en alguna asignatura, consulte con el maestro para saber cuál es la mejor manera de ayudarlo. Y tú compañero maestro, revisa y califica siempre la tarea que dejes a tus alumnos.

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