Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación

No. 4-5

(doble)

SECCIÓN

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de la 78 a la 79 de 80

documentos

Guadalajara, México - Diciembre de 1993

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Palabras del Profr. y Lic. Jorge Alberto Hernández Castillón, secretario general de la Sección 47 del SNTE, en el homenaje del Gobierno del Estado de Jalisco a los maestros jaliscienses, el día 15 de mayo, con motivo del día del maestro

La profesión de maestro entraña un gran compromiso social, su ejercicio se realiza en el contacto permanente con los alumnos y los jóvenes; es decir, con el potencial más rico de cualquier nación.

Cuanto hemos logrado, cuanto habremos de alcanzar, se construye cotidianamente en las aulas, ahí, los maestros, plenamente convencidos de la trascendencia de su función, con enorme sensibilidad, recogen las aspiraciones de los alumnos y con una profunda emoción social dan cauces a esos proyectos de vida.

Por ello podemos afirmar que la educación constituye un instrumento clave, determinante en cualquier estrategia para el desarrollo de los pueblos en el proceso educativo, al mismo tiempo que se fincan las bases para la continuidad y el acrecentamiento de la cultura; se instala una atmósfera de reflexión que propicia en los alumnos el conocimiento, la comprensión y la adquisición de los principios y valores sustanciales para la vida democrática.

Sin el concurso de la educación, las vías para el bienestar social se cancelan y los caminos para la superación personal se cierran; dejando al hombre sometido al imperio de las circunstancias.

Así lo comprendieron en su tiempo Ignacio Manuel Altamirano, Manuel López Cotilla y Rafael Ramírez, figuras señeras del magisterio nacional. Ellos forjaron un paradigma de la profesión docente, que como un legado se ha perpetuado y enriquecido con la savia generosa de generaciones y generaciones de maestros mexicanos, quienes han entregado con la lección viva de su ejemplo, su mejor contribución al perfil de la cultura mexicana.

En esta ceremonia, en un merecido homenaje, maestros compañeros reciben las preseas Altamirano, Rafael Ramírez y Manuel López Cotilla, por treinta y cuarenta años de servicio, para cada uno de ustedes entregamos nuestro más cálido reconocimiento.

En todos estos años de ejercicio docente, en los diversos sitios de nuestra geografía, ustedes llevaron la verdad del conocimiento como condición para la libertad del pensamiento y del juicio crítico; al hacerlo, construyeron también los sentimientos de pertenencia a la nación; los lazos de la identidad como mexicanos y jaliscienses; les enseñaron a sus alumnos nuestro origen como pueblo, nuestro doloroso recorrido para constituimos en nación y; sobre todo, les enseñaron a amar a la patria y a su estado; a querer el territorio nacional y el solar nativo. En suma, ustedes, a través de sus lecciones, fortalecieron las raíces mismas de nuestro ser nacional promoviendo la formación de seres humanos capaces de comprender la evolución del país y de la sociedad; sembraron en sus alumnos los valores humanos, sociales y políticos que les permitirán a los niños y a los jóvenes, en un futuro muy cercano, asumir la tarea de transformar positivamente nuestra sociedad. Por todo ello, hoy les expresamos nuestra gratitud y emocionado reconocimiento.

En nuestro tiempo la educación reviste una mayor importancia en la planeación y definición del desarrollo social. Para toda sociedad comprometida con el bienestar de sus miembros, no existe inversión mejor y más rentable, que la inversión educativa. Ninguna nación moderna ha conocido la prosperidad sin antes haber construido un eficiente sistema educativo.

En Jalisco reconocemos con toda justicia, el esfuerzo del gobernador Carlos Rivera Aceves, que no obstante las dificultades enfrentadas, ha mantenido en el interés y en las acciones una constante voluntad para avanzar en la conformación de un sistema educativo que garantice a los jaliscienses oportunidades más amplias y mejores niveles de calidad en los servicios educativos.

Así podernos referimos a algunos aspectos sobresalientes: creación de las plazas para las jefaturas de sector educativo; entrega de 776 dictámenes escalafonarios para supervisores, jefes de enseñanza y directores de los distintos niveles educativos; creación de plazas para impulsar el desarrollo de la investigación educativa en las instituciones de educación superior; con estas acciones, se reordena y consolida la estructura de los servicios educativos.

En cuanto a las prestaciones a los trabajadores de la educación, de manera especial le expresamos al gobernador Rivera Aceves nuestra satisfacción y reconocimiento por el incremento otorgado de diez días de sueldo al concepto de aguinaldo, pagado ya, en ocasión de este día del maestro.

Asimismo nos congratulamos de otro avance más: el inicio de la construcción del primer núcleo de viviendas para los trabajadores de la educación.

Ante estos avances, tenemos confianza en que habremos de lograr otros aspectos comprendidos en el Acuerdo Nacional para la Modernización de la Educación Básica; entre ellos esperamos el Programa de Actualización de los Maestros, que en forma articulado y constante, atienda las necesidades de información de los docentes incorporando su experiencia, dedicación y participación; porque los maestros estamos convencidos de la urgencia de los cambios, pero sabemos también, que esos cambios deben conducirlos los maestros en un franco consenso y concertación con los responsables de la administración educativa.

Con igual interés demandamos una revisión sobre el Programa de Carrera Magisterial, concebida como un medio para estimular el mejor desempeño de los docentes; entendemos que su aplicación puede y debe mejorarse definiendo mejor los procesos de evaluación, ampliando su cobertura al personal de apoyo y, fundamentalmente, incrementando las percepciones en las diferentes categorías. De esta manera, consideramos que carrera magisterial representará, sin duda alguna, un verdadero impulso a la calidad educativa en la medida que responda más justamente a las expectativas de los docentes.

Por otra parte, considerada la estructura educativa como sistema, su eficiencia reclama atención integral en los segmentos que la conforman, por lo cual, planteamos la necesidad de que se revise y modifique el funcionamiento del esquema de homologación de la educación superior. Nos preocupa el desfase producido en algunas percepciones salariales del personal de este nivel y el carácter incompleto del propio esquema de homologación ya que se carece de las plazas de investigador y esto ocurre cuando no hay discusión posible sobre el valor y la utilidad de la investigación educativa en la solución de problemas concurrentes en los distintos niveles educativos.

Nuestro país se encuentra en un proceso de intensos cambios en todos los órdenes, cambios inevitables tanto por factores internos como externos; algunos quisieran que la violencia y la destrucción obrarán como catalizadores del cambio, pero la mayoría de los mexicanos estamos convencidos que la transformación necesaria debe darse en el marco del respeto absoluto a nuestra estructura jurídica.

Hoy es el tiempo de fortalecer el diálogo como vía para el entendimiento, en ese sentido, los maestros asumimos una tarea esencial en la vida de las escuelas; desde siempre, hemos inculcado en nuestros alumnos el respeto y la tolerancia.

Habremos de ampliar nuestra función promoviendo entre nuestros alumnos una mayor información, objetiva y franca sobre nuestra realidad social, los maestros, como avales y albaceas de la herencia histórica de la nación, haremos la salvaguarda de los valores históricos de los grupos mayoritarios de la sociedad.

Como un frente unido opondremos ante la confusión, la exposición ordenada y veraz de los hechos; ante la intolerancia, opondremos la reflexión y el análisis sereno; ante el desaliento y la desconfianza, opondremos el optimismo y la buena voluntad.

Nuestros niños y jóvenes precisan desenvolver sus capacidades en un ámbito de seguridad, de respeto y de confianza. Ellos son la garantía de nuestro futuro, y como tales, no pueden estar subordinados al escepticismo, al desaliento y a la incertidumbre. Por ellos, habremos de unir esfuerzos para conformar un modelo educativo que dé prioridad a los valores cívicos; promueva una sólida cultura de los derechos humanos, y provea a los escolares de los conocimientos, capacidades y actitudes necesarias para comprometerse con la ecología, el saneamiento del medio ambiente; y para responder organizadamente ante desastres y contingencias.

 

Señor gobernador Carlos Rivera Aceves:

Con usted hemos compartido tiempos difíciles en la vida de nuestro estado; por encima de toda adversidad, queda el manifiesto de la unidad de los jaliscienses para superar cualquier infortunio.

Hemos aprendido el valor de la solidaridad y de la colaboración; hoy, ante el cambio del titular de la Secretaría de Educación, estamos seguros de la continuidad del esfuerzo de su gobierno en apoyo de las tareas educativas.

Un magisterio responsable y consciente de su compromiso social, ratifica su invariable disposición para proseguir una tarea de verdadera trascendencia: educar a los niños y jóvenes jaliscienses en la verdad, en el respeto, en los más nobles valores que sustentan la convivencia armónica; de esta manera, contribuiremos a la construcción de un México capaz de lograr la justicia social para todos, transitando hacia el próximo milenio por los caminos de la paz y la concordia. Al hacerlo estaremos logrando para Jalisco, horizontes más promisorios donde prevalezca la unidad y la esperanza.

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