Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación

No. 2-3

(doble)

SECCIÓN

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de la 48 a la 49 de 76

... el rollo

Guadalajara, México - Enero-junio de 1993

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Los niños, un potencial requerido en la Educación para la Salud

Isabel Valadez Figueroa y Martha Villaseñor Farías*

* Profesoras Investigadoras de la Maestría en Ciencias de la Salud de la UDG.

Actualmente se acepta que las Ciencias Sociales cumplen una función importante en lo concerniente a los fenómenos de salud lo cual ha permitido ampliar la explicación de su génesis.

La educación como parte de las Ciencias Sociales y como elemento fundamental en el desarrollo de la sociedad, ha venido a dar brillos a la opaca imagen que ésta ha mantenido con la Salud, permitiendo por lo tanto un nuevo horizonte de trabajo conjunto, especialmente en el terreno de la atención primaria.

Una disciplina que recientemente ha venido a dar un mayor empuje a la atención primaria a la salud ha sida la Educación para la Salud, la cual plantea que mediante la construcción de una conciencia crítica, reflexiva y participativa de la comunidad, la atención a la problemática sanitaria y de otra índole se podrá realizar buscando mejores alternativas de solución.

Trabajar en el ámbito de la Educación para la Salud considerándola como un recurso que no sólo afecta cuestiones pedagógicas sino sociales, económicas y políticas, contempla una perspectiva de búsqueda participativa, esperando obtener con ella no un desarrollo nacional o comunitario automático, ni un cambio brusco en el panorama de salud-enfermedad, sino la conciencia y participación colectiva, ligada a procesos de transformación individual, familiar, escolar y comunitaria.

La salud no es tarea exclusiva de los profesionales, su repercusión, protección y fomento, es responsabilidad de todos los sujetos que integran una sociedad tanto en forma colectiva como en lo individual.

Propiciar que se asuma la responsabilidad ante la salud, es una tarea educativa, pero no de una Educación para la Salud pasiva y vertical, sino de una Educación para la Salud que posibilite la toma de conciencia, que atienda no sólo a las enfermedades, sino que se ocupe también de las condiciones y calidad de vida.

Esta nueva forma de hacer Educación para la Salud deberá tomar en cuenta a todos los sectores de la población, ya que frecuentemente tanto por los programas tradicionales como algunos alternativos, sólo se contempla la perspectiva del adulto, omitiéndose un sector potencialmente requerido para el cambio, los niños.

Los niños, no son ajenos a las carencias y problemas vividos por la comunidad en su conjunto, su manera de pensar se ve influenciada mutuamente, sin embargo, poseen una particular conceptualización de la vida y en ella incluidos los diferentes aspectos de salud-enfermedad.

Esta manera de conceptualizar, explicar y enfrentar la realidad, muchas de las veces ofrece una panorámica distinta a los adultos, y que merece ser tomada en cuenta, ya que de no hacerlo, se tendría como resultado, una perspectiva incompleta de la realidad.

Los niños comparativamente con los adultos son más participativos, no sólo en número, sino en disposición. Por lo que desaprovechar todo el potencial que ellos representan no estaría de ninguna forma justificado.

La Salud Pública y en especial, el área de la Educación para la Salud, requiere trascender sus tradicionales límites de acción e involucrarse más en la comunicación con la población.

Por ello es necesario realizar una tarea educativa posibilitando espacios de conocimiento, y de reflexión en los niños, a fin de que decida y actúe en aspectos concernientes a la salud y a la de su comunidad, permitiéndoles visualizar la factibilidad de una transformación social estructural, la organización y la lucha por ella, para obtener no sólo atención a sus enfermedades sino también mejoras en sus condiciones y calidad de vida.

Participando como educador y educando en procesos transformadores ligados a acciones y objetivos concretos como es la salud.

Salud en manos de los niños surge de esta reflexión como un programa de trabajo del área de Educación para la Salud, en que el modelo de trabajo retoma aspectos de el Programa Niño a Niño Internacional diseñado para enseñar y animar a los niños de edad escolar a insertarse por la salud de sus hermanos menores y se fundamenta en los planteamientos; educación popular investigación participativa con un modelo pedagógico acorde con las características del niño pero congruente con el planteamiento ideológico.

Los objetivos del programa Salud en manos de los niños, son:

  • Promover la participación con la que los niños se transformen de objetos a sujetos de sus propios procesos educativos.

  • Motivar en el niño la reflexión sobre el papel de su participación en el cuidado de la salud, la de su familia y la de su comunidad.

  • Ofrecer al niño elementos para un mejor conocimiento de sus diferentes áreas que integran la Salud Pública.

El programa se ha venido desarrollando en comunidades, tanto población de base, como población escolar en forma de talleres con temas generadores entre los cuales contamos:

  • Participación de los niños en la solución de los problemas de contaminación.

  • Concepto salud-enfermedad desde el modelo genético estructural, indicadores positivos de salud.

  • Nutrición.

  • Autodiagnóstico comunitario infantil.

La dinámica de trabajo empleada de carácter participativo, tiene, entre otros elementos característicos los siguientes:

  • No se utiliza un lugar fijo de trabajo.

  • No se utiliza sistema de control de asistencia.

  • No se utiliza premio-castigo.

  • El acceso al grupo se mantiene abierto.

  • No se utiliza sistema de tutoría, coordinadores, representantes de grupo o equipo.

  • Se ofrece y se permite una abierta expresión de afectos.

  • Las normas se establecen democráticamente.

  • No se utilizan pruebas memorísticas de conocimientos.

  • Se emplea el dibujo temático para conocer el manejo de conceptos.

Las técnicas de trabajo se sitúan en:

  • Diálogo, exposición, decodificación, trabajo por equipos, juegos de desarrollo psicomotriz grueso de animación de mesa.

Entre las técnicas de socialización empleadas figuran las siguientes:

  • Gráficos, periódico mural, carteles, presentación de obras de teatro, canciones.

Existiendo una diversificación y variabilidad de técnicas de acuerdo a las características del grupo de trabajo.

El trabajo se complementa con puntos de indagación y/o reflexión en su casa.

El desarrollo del programa ha constituido una experiencia generadora de elementos que a través de su análisis nos ha permitido evidenciar entre otras cosas:

  • La posibilidad de construir un modelo participativo en Educación para la Salud con involucramiento infantil, en la recuperación y fomento a la salud.

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