Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación

No. 2-3

(doble)

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de la 21 a la 26 de 76

... el rollo

Guadalajara, México - Enero-junio de 1993

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Papeles sin destino, un acercamiento del acontecer cotidiano del maestro

a través de las historias de vida

Armando Martínez Moya* y María de los Ángeles González Pelayo**

*    Asesor de la Universidad Pedagógica Nacional (UPN), Unidad 141, Guadalajara, Jalisco.

** Asesora de la Universidad Pedagógica Nacional (UPN), Unidad Zapopan, Jalisco.

Antecedentes

Uno de los grandes problemas relativos al seguimiento del proceso educativo en México, ha sido el de ceñirse casi invariablemente a la interpretación institucional de supuestos aconteceres a nivel nacional, es decir, tomar como irrefutables los criterios establecidos por los documentos maestros de las políticas oficiales en turno (doctrinas, planes y programas de estudio, legislación educativa y escolar, informes institucionales periódicos, etcétera), presentándolas como encarnación misma de la realidad educativa existente, o cuando menos como marco de referencia básico para de ahí desprender interpretaciones, críticas, diagnósticos y comentarios diversos. En el mismo sentido, el arsenal estadístico e informativo resultante en el proceso escolar sectorial o global recabado institucionalmente, es tomado como la evidencia unívoca para explicar los resultados del proceso en su desarrollo permanente

Por ello, se ha convertido ya en una tradición, si no es que en un mito, considerar que la realidad educativa se circunscribe a ese recuento global de lo que formalmente constituye el accionar estatal contando por él mismo; es la sustancia que legítima las apologías e incluso las críticas o juicios impugnadores aportados por muchos estudios, artículos o ensayos emitidos desde fuera, que han estado a su vez sustentados a partir de una aceptación tácita de las fuentes de información oficiales. Por tanto, el estudio de la educación pública al no tomar en cuenta los ámbitos estructurales y cotidianos donde se gestan, perviven y se desarrollan los verdaderos hechos y acontecimientos, los ha sustituido por una apreciación estándar vista desde afuera, donde lo real y evidente se sustituye por la voz implacable de lo que señala el estado en forma documental y estadística: el medio es el mensaje.

Así, los maestros, los alumnos, las instituciones, la práctica docente y sus diversas secuelas, aparecen entonces como simples variables dependientes, como números y datos que llenan un reporte que servirá para suponer una trampa que parece ejercerse inexorable y precisamente, por esa tendencia tan formal, tan esquemática en la interpretación de lo educativo, la formulación y el diseño de las políticas respectivas son parciales porque soslayan la realidad y viva y ordinaria que día con día ejerce su regularidad en la escuela y fuera de ella. Seguramente que la secular causa de los fracasos educativos tienen mucho que ver con esta interpretación sesgada que no involucra precisamente la parte fundamental de la realidad escolar: sus actores cotidianos y los problemas múltiples que enfrentan en sus diversos entornos.

La nueva sociología de la educación ha encarado esa tendencia histórica oficialista, involucrándose en el desarrollo de líneas de investigación sustentadas en aspectos más cercanos a la vida cotidiana de la escuela,(1) aportando para ello y en el caso concreto del estudio de la escuela pública urbana, nuevos enfoques y técnicas de indagación novedosa. Sin embargo, sus aportaciones críticas y sus diagnósticos, no han podido incidir sino tímidamente en los lineamientos diseñados por las burocracias educativas, las cuales por estar precisamente ahora enfrascadas en el proceso de modernización educativa debiesen obligatoriamente tomar como puntos de referencia estas evidencias de la realidad cotidiana escolar.

Igual ha sucedido con quienes desde diferentes centros de investigación educativa de instituciones de educación superior, han realizado importantes estudios basados en las teorías de la reproducción y la resistencia(2) y en la Etnometodología.(3) Muchos trabajadores sectoriales y regionales, incluso de caso, están basados en estos enfoques microsociológicos, cuya significación se inscribe en la nueva interpretación alternativa de la realidad educativa y de indagación de los procesos; sin embargo, no ha llegado tampoco a ser difundidos sino en su ambiente intramuros: congresos, seminarios y discusiones de gabinete o en polémica de especialistas.

Esta situación ha creado una verdadera paradoja: a mayor producción de estudios académicos sobre el sector, un mayor deterioro del proceso educativo mismo. Significa que cada cual camina por su lado, como si la investigación no tuviera como misión precisamente el contribuir a abatir los problemas. Esto no es sino el resultado de la incapacidad o falta de voluntad institucional de insertar como marco de referencia y como propuesta a desarrollar, los estudios que ha aportado la investigación académica aludida, en el diseño y puesta en marcha de la política educativa.

En fin, estas propuestas de indagación alternativa intentan simplemente partir de que la escuela es ante todo un espacio social, un crisol que condensa la diversidad cultural bajo la cobertura de un proceso educativo escolarizado, conformado por agentes ordinarios que atienden primero y fundamentalmente a sus expectativas personales y de clase y que todo el arsenal técnico-institucional que lo envuelve, debe entenderse precisamente a través de la forma en que se procesa en su ejercicio cotidiano.

En cada escuela, en cada salón de clase, en cada zona escolar, en cada comunidad o barrio, se van prefigurando y configurando mediaciones de diversa índole (social, cultural, regional, de carácter político, etcétera) que no hacen sino traducir en su propia realidad lo que intenta dictar la política educativa. No se trata, claro está de concebir todo este proceso a través de una visión casuística extrema, haciendo de cada escuela un universo exageradamente original y autónomo, pues ello cancelaría el carácter homogéneo que subyace en una realidad diversa pero articulada a través de muchas formas: se trata de entender que el proceso educativo institucional no es uno e igual para todos, ni que su ejercicio se desarrolla uniformemente tal como lo conciben los juicios teóricos y pragmáticos del discurso educativo oficial.

Muchas de esas nuevas indagaciones han descubierto que la educación es, parafraseando a Guevara Niebla, un "desastre silencioso", evidenciando a partir de diversos enfoques, una realidad educativa poco publicitada, pues ella demuestra una crudeza y postración que no coincide con la optimista visión institucional; es así porque ubica en el centro mismo de su sujeto de estudio, no el dato infalible que la retórica oficial ofrece, sino a sujetos de carne y hueso insertos en condiciones sociales in situ.

El mérito académico y político de todos estos esfuerzos investigativos referidos, con todas las limitaciones y contradicciones que en el propio proceso de discusión se ha reconocido, es entre otros, el de cuestionar severamente el discurso educativo estatal respecto a la validez de sus juicios sumarios sobre el verdadero estado de educación en México.

 

Historia de vida: una oportunidad para voces ordinarias

Definición:

¿Qué son las historias de vida? Una definición inicial podría situarlas como un recurso metodológico que ayuda a explicar las condiciones cotidianas en las que se desenvuelve aquella parte de la sociedad que requiere ser estudiada pero que, en lugar de ser interpretada teóricamente desde fuera por el investigador, habla por sí misma.

Su importancia radica entonces en que posibilita una exploración más a fondo y directa y por que no decirlo, más humana y social en tanto que involucra en su explicación los testimonios ordinarios de los propios sujetos que están envueltos en el propio objeto de estudio.

Para comprender mejor el método desarrollado, es necesario referir rápidamente algunos antecedentes. Estos han sido sinuosos y se remontan a principios de siglo. La Antropología europea y norteamericana sentaron sus bases respecto a las formas de exploración distintas más apegadas a lo natural, intentando que el investigador no apareciera tan distanciado a los sujetos a estudiar. Se trataba entonces de registrar con lujo de detalles la forma de vida de individuos o comunidades que representaban a una sociedad rústica o colonial.

La Sociología por su parte empezó a adentrarse desde principios de este siglo en el estudio de minorías o grupos identificados.(4) Tanto los estudios antropológicos como sociológicos, llegaron a ofrecer por una parte evidencias de mundos desconocidos que pervivían "ocultamente" en diferentes sociedades. La Historia por su parte y en particular la historiografía tradicional tiene también una actuación precursora de esta corriente.(5)

En las últimas dos décadas la historiografía contemporánea, principalmente la inglesa y la francesa, ha abundado y sistematizado respecto a las evidencias de grupos sociales homogéneos en sociedades cada vez más heterogéneas a partir del estudio de sus propias circunstancias y culturas. Este tipo de estudio se ha sistematizado pero no puede considerarse como historias de vida, pues quien habla por ellos es el historiador; él es el único interlocutor aunque base sus evidencias en usos y costumbre de los propios involucrados.(6) En el caso de la Socioantropología y con referencia a México, los trabajos de Oscar Lewis han sido importantes precursores de la historias de vida.(7) En algunos estudios la Literatura de Testimonios y Etnológicos en el país es posible descubrir también afluentes significativos.(8) Hoy las historias de vida, entendidas como recursos necesarios para la interpretación social de una determinada realidad no es simplemente recurso testimonial anecdótico sino que se sustenta en los aportes teórico-metodológicos desarrollados por las ciencias sociales.(9)

En el caso de los estudios educativos el campo es aún muy virgen: sin embargo se han empezado a realizar ya trabajos que intentan abordar la realidad educativa cotidiana, principalmente en el ámbito actual.(10) Con referencia a la nueva Sociología educativa ya hemos referido el gran aporte de la corriente de la vida cotidiana, cuyo acercamiento ha proporcionado ya signos importantes respecto a la vida de la escuela. Lo que está inédito es la historia educativa a partir de los enfoques de las historias de vida, por lo que un reto es construir una metodología acorde con esta problemática. Por principio, se trata de ofrecer la voz a los maestros,(11) pero no como investigadores formales, sino como interlocutores informales, los cuales a partir del registro de sus evocaciones espontáneas, aquella que recogen las vicisitudes que en su vida particular consideran dignos de mención y que giran alrededor de su acción ordinaria.

La articulación y seguimiento de estos fragmentos concebidos como historia de vida ayudan a mostrar lo que es la vida del maestro, vida que ejerce una influencia decisiva en el proceso educativo. Al hablar los profesores se va desbrozando un protagonismo inconsciente que contribuye a profundizar respecto a las circunstancias en las que han vivido. Su narración reconstruida alrededor de la vida escolar, se estructura a través de testimonios sencillos, esta sencillez, antes tan desempeñada por la rigurosidad académica, es hoy lo que le da la validez a este tipo de investigación social.

En el caso de un adentramiento a lo histórico y en concreto con la historia educativa, la corriente está emparentada con la historia de las mentalidades, la historia oral y la Psicohistoria, pero su hábeas teórico y sus estrategias metodológicas ha ido construyéndose recientemente, y tienden hacia la diversificación según su objeto de estudio; su premisa principal parte de lo siguiente: primero un acercamiento a la sociedad a través de la voz testimonial y las conductas de individuos en lo particular; individuos ordinarios, comunes y corrientes. Segundo aspecto: un análisis articulador que posibilite criterios generales de comportamiento colectivo. Tercer nivel: constatar rasgos del contexto social en el que se desenvuelvan a fin de intentar una caracterización de él. Para este trabajo.(12) el recurso utilizado para obtener las testimonios de los maestros se organizó de tal manera con el fin de que tuviera un carácter espontáneo lo que le otorga su significación y originalidad.

 

Sobre el método

El propósito es que los sujetos expongan por escrito las experiencias personales que va enfrentando por su propia existencia, el maestro va abordando libremente sus testimonios; narra vivencias o sucesos domésticos como si fuera para su uso privado. Estas vivencias y opiniones pueden referirse a problemas familiares, sobre su trabajo, sobre las circunstancias que rodean precisamente su vida laboral, pensamientos sentimentales o reflexiones sobre la comunidad o la sociedad, en términos presentes o pretéritos. Todo ello en el contexto de su vida de maestro, sin un método específico, sin planeación, sin afanes de celebridad. Es una producción íntima, a veces secreta, escrita desenfadadamente, una especie de terapia personal o una forma de canalizar determinados deseos de creación y reflexión y que la falta de una experiencia en el oficio de escribir o incluso por falta de tiempo suficiente para realizarla con mayor sistematicidad o método, hacen de ese testimonio un escrito sin ningún afán riguroso, aparentemente sin destinatario, el cual ya recuperado por el investigador se convierte entonces en un fragmento fundamental para las historias de vida. Para el caso de esta investigación los escritos de los maestros fueron hechos a posteriori, es decir a solicitud expresa del investigador.

¿Cómo se logra rescatar estas remembranzas que a veces son tema de conversación solo en reuniones familiares y que en la mayoría de las veces ni siquiera se registran por escrito? Aquí es donde intervienen los recursos indagatorios o propiciatorios del investigador. En el caso nuestro, promovimos la redacción de testimonios de maestros en servicio aprovechando nuestra relación con ellos a través del ejercicio docente en la Universidad Pedagógica Nacional (UPN) o en la Escuela Normal Superior de Jalisco (ENSJ).(13) Como nuestra línea de trabajo es la historia educativa, una vez definido el período y los planteamientos hipotéticos de la problemática a indagar, se fue promoviendo con los maestros un trabajo testimonial breve (aunque no era un requisito), sencillo, realizado espontáneamente y que contuviera todas aquellas remembranzas redactadas libremente que consideradas dignas de ser contadas.

Para la promoción de esta estrategia se puso especial cuidado en explicarles claramente a los maestros por qué y para qué se les pedía su testimonio y la importancia de su validez en el sentido del carácter espontáneo y libre del escrito. La forma de lograr la motivación de los maestros para que realmente asuman el espíritu testimonial que se requiere, sólo se puede lograr si existen verdaderos recursos persuasivos del investigador. Esta persuasión debe ser ejecutada sin presión y orientada a un ejercicio realmente aleatorio, natural y sin otra pretensión que contribuir anónimamente a recrear los ambientes cotidianos en que el maestro mismo se desenvuelve.

Las historia de vida recogidas inicialmente se habían ido recopilando indiscriminadamente en cuanto a la población magisterial que se tuvo acceso. Al principio no se hacía un registro en cuanto a edad, región de trabajo, sexo, años de servicio, nivel de enseñanza, tiempo o etapa cronológica o cualquier otra variable. Fue hasta cuando se fue diseñando con mayor rigurosidad el proyecto cuando se reparó en la necesidad de que los testimonios fueran antecedidos por ciertos datos ubicadores. Debido a que desde el principio no fue así, se fueron perdiendo los marcos de referencia, pues cada escrito testimonial no lo acompañaba ningún dato adicional, sólo era posible abundar más en ciertas variables respecto al perfil del maestro a través de la información implícita que los propios testimonios contenían.

En cuanto a la ubicación geográfica, esta variable también ha sido caprichosa en razón de que por motivos presupuestales que ya nombramos, no se podía abordar una región en especial, como espacio articulador, en todo caso fue al contrario, las evidencias regionales de los testimoniales fue estableciendo los criterios de circunscripción de la investigación.

Así pues, por ejemplo, en el caso de los maestros que estudiaban en los llamados cursos “de verano” de la ENSJ, unos contextualizaban la ciudad de Guadalajara, otros a subregiones del interior del estado y otros más al resto del país, principalmente los estados del noroeste. En el caso de los profesores que estudiaron en la UPN, la mayoría eran de la región de Tequila, pues su contacto se tuvo cuando asistían a ese centro de estudios. Otros maestros estudian en la UPN de Zapopan.

Si espontáneo y sencillo debía ser el testimonio producido por los maestros, en ese mismo sentido debió ser la solicitud hecha a ellos. Darle un carácter más formal y académico pudo haber sido tal vez más conveniente en tanto que registraría con mayor rigor y lujo de detalles sus evocaciones, pero también podrían haber distorsionado el carácter sencillo y discrecional que tanto intenta cuidar el método de la investigación: por ello no quisimos correr éste último riesgo y buscamos principalmente espontaneidad, la cual fue casi siempre solicitada de manera colectiva en aquellos grupos de alumnos que se estuvieran atendiendo. Desde un principio, al solicitarle el trabajo, se insistió en su carácter anónimo, aunque quienes quisieran podían incluir su nombre o sus iniciales. No hubo en ninguna ocasión reticencia o desconfianza de parte de ellos. Algunos de los criterios necesarios de ser conocidos estaban sustentados en los propósitos siguientes:

  • Conocer los ambientes particulares donde se ha desenvuelto el ejercicio docente de los maestros en servicio.

  • La conjunción de esas experiencias una vez ubicado el contexto general a estudiar, permitirán articular una explicación más general de las condiciones generales en que se desarrolla.

  • Sin descontar lo que pudieran aportar alumnos, padres de familia, comunidad y autoridades educativas, los maestros constituyen el afluente principal desde donde gira el proceso en su conjunto, de ahí la estrategia de orientar la exploración hacia sus propios testimonios, buscando que sus aportaciones aunque influidas por situaciones sociales expresen sus propias preocupaciones y expectativas personales.

  • El abordamiento de las Historias de vida tiene como propósito articulador, conocer y revalorar la situación del maestro desde una perspectiva ordinaria y por lo tanto más genuina, en tanto que dichos testimonios, dejan entre ver aspectos personales, sociales, psicológicos, políticos, y culturales a través del tratamiento posterior del investigador, el cual partiendo de lo general (enfoque teórico) trabajará para convertir cada testimonio personal en una evidencia más general e interrelacionada. Es aquí donde lo individual al ser integrado adquiere su rango de validez metodológica.

 

Comentarios sobre algunos resultados preliminares

El acopio de testimonio ha permitido reunir más de 400 trabajos. Los que sirven de material de campo para esta fase de la investigación se circunscriben a una sola variable: su experiencia profesional a partir de 1970 hasta 1975. Ello sujetaba la explicación al período de la reforma educativa echeverriísta de 1972-73. El conjunto de estos trabajos abarcó el número de 83.

Algunos resultados preliminares de esta exploración ha llevado a las siguientes conclusiones:

  • El modelo pedagógico de la reforma de 1972-73 era desconocida casi generalmente por los maestros en servicio y por quienes iniciaron su labor profesional en esos años. Las escuelas normales de donde egresaron y por consiguiente la preparación académica obtenida estaba aún apegada al modelo del plan de once años, muy pocos referían sobre cursos de actualización.

  • El trabajo en el medio rural se concretaba al envío de los maestros a su suerte. No existía ningún apoyo económico ni institucional que les permitiera ejercerlo en las comunidades de una manera segura. En el caso de los maestros federales el asunto era aún más drástico en cuanto a que muchos profesores eran de otros Estados y no tenían siquiera un apoyo familiar relativamente cercano.

  • Siguiendo con el medio rural, las condiciones de las maestras jóvenes era aún más penoso en cuanto que se enfrentaron a un sinnúmero de vicisitudes incluso sumamente peligrosas (inseguridad en el traslado cotidiano de una población cercana a la comunidad asignada, dificultad en encontrar un lugar permanente de residencia en los poblados, chantaje y presión sexual de campesinos de los lugares donde llegaron a trabajar.

  • En el medio urbano la queja permanente era la hostilidad e indolencia de autoridades medias y representantes sindicales. Evidencias de corrupción en la asignación de las plazas y de los lugares asignados. Directores inconscientes y déspotas, nula presencia del inspector o la actitud de éste siempre en complicidad con la dirección: manipulación y falta de apoyo de los delegados sindicales. Casi todos los lugares de adscripción era en escuelas ubicadas a la orilla de la ciudad en colonias marginadas. Centros escolares muchos faltos de los servicios escolares mínimos (butacas deterioradas, falta de material didáctico, nulos fondos para el sostenimiento escolar, etc.)

  • Apoyo fraterno y comprensivo de los padres de familia tanto en lo rural como en lo urbano. Sin embargo refieren la evidencia permanente de sus graves condiciones socioeconómicas. Esta situación también es mencionada respecto a ellos mismos, por lo que evidencian sus penalidades pecuniarias, solicitando préstamos y recordando las dificultades de su manutención.

  • En lo rural, fracaso escolar de alumnos imputable según los maestros a las condiciones familiares, geográficas y sociales en que viven. Se hace referencia constante a que gran parte de los alumnos no llevaban ni siquiera los útiles escolares imprescindibles. Entusiasmo y optimismo desmedido de los maestros en una misión que consideran honorable y hasta heroica. Se nota casi siempre una mística de trabajo propia de una filosofía Normalista que se les impregna desde la Escuela Normal y que ellos asumen con dignidad y orgullo.

  • Intereses creados muy arraigados tanto en las comunidades rurales (caciques) como en lo urbano (contubernio inspector-director, o control de éste sobre los padres de familia, etc.)

  • Reconocimiento explícito de los maestros a ENPEPSA como formadora profesional, la cual debido precisamente a sus sistema de educación a distancia les permitió ser maestros debido a la falta de escuelas Normales en sus comunidades.

  • Las diversas circunstancias que hacían tan difíciles en ejercicio profesional provocó en los maestros miedo, frustraciones, soledad, pero también fuerzas de flaqueza, capacidad de sociabilidad, temperancia, madurez, instinto de sobrevivencia, convicción, mística de trabajo.

Por razones de espacio muchos otros juicios iniciales hemos dejado en el tintero, principalmente los que se refieren a circunstancias personales propias de su carácter, el tipo de relación social que adquieren el lugar específico en que les tocó trabajar, etc. También hace falta aquí incluir una caracterización global que nos ayudarán a explicar el verdadero carácter del sistema educativo nacional del entorno social en que se inscribe y de los perfiles de los maestros, concebidos conforme a los referentes privados que ellos van mostrando.

Esta vida privada requiere de suyo un tratamiento rigurosamente ético. Digámoslo con las palabras del gran historiador Georges Duby: "es un lugar familiar. Doméstico, secreto, también. En lo privado se encuentra encerrado lo que poseemos de ser más precioso, lo que solo le pertenece a uno mismo, lo que no concierne a los demás, lo que no cabe divulgar ni mostrar porque es algo demasiado diferente de las apariencias cuya salvaguarda pública exige el honor".(14)

Sin embargo, creemos que las Historias de vida bien merecen la pena de ser contadas, principalmente porque se sumergen en las auténticas condiciones en que trabaja el maestro; condiciones que son evidencia de que entonces y ahora se requieren profundos cambios. En ese mundo, muchas veces inhóspito, el maestro realiza su máximo esfuerzo, por ello uno de los propósitos de esta investigación es su revalorización profesional. Conforme a la perspectiva histórica, no se trata solamente de la acumulación de evocaciones y nostalgias, sino de evidenciar esa otra cara, más cruda y más dramática por la que ha pasado la vida del maestro; vida que debe cambiar, sin este propósito social y humano sus sencillos testimonios no serán otra cosa que papeles sin destino.

 

Notas

1. El estudio de la vida escolar desde esta perspectiva parte desde el análisis de los maestros y alumnos en tanto sujetos sociales, es decir, entendidos desde su cotidianidad: sus condiciones de trabajo, sus expectativas y aspiraciones personales, su relación histórica con la comunidad, sus valores heredados de la cultura popular, su ubicación en los procesos de transición sociedad tradicional-sociedad moderna, las influencias familiares, sindicales, directivas políticas y el tipo de vinculación escuela-comunidad. La influencia predominante en esta corriente está vinculada a las teorías de la vida cotidiana que ha inspirado Agnes Heller. Pero como propuesta metodológica sus principales animadores han sido en México Elsie Rockwell, Justa Ezpeleta, Ruth Mercado, Citlali Aguilar, Laura Ayala, entre otros.

2. La teoría de la producción, cuyos principales exponentes son Bourdieu y Passeron retomando el enfoque Marxista plantean que la función de la escuela es reproducir la sociedad existente principalmente a través de cargas simbólicas o de legitimación, es decir, de formas culturales implícitas que transmite mediante el vitae la sociedad dominante. Las teorías de la resistencia intentan demostrar la imposibilidad del carácter dominante en su totalidad de la clase hegemónica sobre las clases subalternas a través de la escuela. Para esta corriente el propio proceso tan complejo de la vida social propicia resistencias individuales y orgánicas de los educandos y de los maestros por medio de un sinnúmero de signos conscientes o inconscientes, culturales y políticos que van procesándose paulatinamente.

3. Esta técnica llamada también etnográfica se basa en la observación minuciosa de los roles que juegan en el salón de clases los alumnos y maestros. Inspirada en la observación antropológica en comunidades indígenas, este instrumento de trabajo ha sido objeto en últimas fechas de cuestionamientos severos en cuanto a suponer que el registro de información no pasa el filtro ideológico del propio observador y que éste, al introducirse como intruso en el ambiente escolar cambia las conductas y actitudes de los actores involucrados.

4. Algunos de los estudios más célebres son entre otros: Thomas W. I. y Znaniecki, F. En 1918 sobre campesinos polacos emigrantes a Europa y América. Shaw, C.R., en 1930 sobre los "Jack-Roller", delincuentes juveniles organizados en los Estados Unidos. Rawick, G. P. en 1972, en torno a la pervivencia sutil de la esclavitud negra en los Estados Unidos.

5. Se trata fundamentalmente de historiadores que con un sentido de anticuarios o como narradores de anécdotas ejemplificantes o curiosas, han recreado épocas que explican mucho lo cotidiano de muchas sociedades pretéritas.

6. Un soporte metodológico digno de mención es el de las biografías colectivas o Prosopografías que aporta la historiografía y que circunscribe el tratamiento biográfico de grupos sociales como colectivo homogéneo. Ver: Stone, Lawrence, Pasado y presente. Fondo de Cultura Económica, México, 1986.

7. Los célebres libros de Oscar Lewis: Los hijos de Sánchez y Pedro Martínez, elaborados en los años setenta y cuya trama invoca el absurdo de una vida campesina por razones de origen y la forma de asumir su situación en una sociedad urbana marginal, retoman a los personajes de su dramática cotidianeidad intentando presentarlos en su sentido más original y directo.

8. Sólo para nombrar algunos trabajos: en el caso de la literatura: Hasta no verte Jesús mío, de Elena Poniatowska. Ed. Era, México, 1972. En lo referente a los estudios de Antropología Social, existe ya en México una tradición académica referente a trabajos etnológicos con un carácter testimonial directo. Referimos uno de los más recientes y que se inscribe precisamente en esa línea: Mitos y realidades de las mujeres huaves, de Margarita Dalton y Guadalupe Musalem Merthy. UABJO. Gob. Edo. Oaxaca, México, 1992. También es importante nombrar como trabajos cercanos a la corriente en referencia los elaborados sobre la guerrilla urbana de los años setenta, contados por sus propios protagonistas.

9. Uno de los esfuerzos más curiosos para exponer los antecedentes, características, corrientes y retos a enfrentar en las historias de vida, ha sido realizado por Jorge Balán: Las historia de vida en Ciencias Sociales. Teoría y técnica. Ed. Nueva Visión, Buenos Aires, 1985.

10. Uno de los estudios más importantes que se ha producido es el que editó la fundación SNTE, el cual incluye los trabajos de los maestros José Arenivar: La vida en la escuela y Alfredo Palacios: Xixilton y Alfonso Herrera, Encuentros, México, 1992. A nivel local está la tesis de la Licenciatura de la Escuela Normal Superior de Jalisco de los maestros María de Jesús Salazar Montes y José Alfredo Jiménez Valle: Historias de maestros; testimonios ordinarios alrededor de la vida escolar. Guadalajara, 1993. Y a la investigadora Sonia Reynaga escribe sobre la importancia de esta propuesta: “La historia de vida”, en: Renglones, número 25, Abril-Julio. ITESO, Guadalajara, 1993.

11. Es evidente la escasez de estudios sistemáticos sobre el maestro entendido como gremio profesional. Uno de los trabajos más importantes en este renglón es el de Gómez Barnusell, Alfredo: El magisterio como profesión. Ariel. Barcelona, 1992. Ver también Soledad compartida. Una historia de maestros de Elena Galván. CIESASD/SEP. Ediciones de La Casa Chata. México, 1991.

12. Papeles sin destino. Historias en torno a la vida escolar contadas por los maestros. Proyecto de investigación del Instituto de Estudios Sociales (UDG.) y la Universidad Pedagógica Nacional (UPN) Unidad Guadalajara, a cargo de Armando Martínez Moya.

13. Es debido a la influencia presupuestal para el apoyo a proyectos de investigación colectiva lo que propició la recurrencia a situaciones tan emergentes como la de hacer el trabajo de campo o apoyándose en circunstancias coyunturales como las que aquí se han referido. Este proyecto de investigación es un vivo ejemplo de ello por lo que el universo magisterial abordado tendría siempre la limitante de corresponder a maestros que estudiaban una licenciatura.

14. Aries, Phillipe y Duby Georges. Historia de la vida privada. Tomo I. Ed. Taurus. Madrid. 1993. pág. 10.

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