Principal | Índice

SECCIÓN

... el rollo

Cítese este artículo como: TORREJÓN Guerrero, Miguel Ángel: "Polítícas educacionales en el proceso de reformas educativas. El caso de Bolivia", artículo publicado en: La Tarea, revista de educación y cultura de la Sección 47 del SNTE/Jalisco (núm. 20, Guadalajara, Jalisco, México, julio de 2009. pp. 126-128).


Políticas educacionales en el proceso de reformas educativas. El caso Bolivia

Miguel Ángel Torrejón Guerrero*
* Licenciado en Psicología por la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad Austral de Chile; maestro en Educación por la Escuela de Graduados de la misma institución. Correo electrónico del autor: miguelangeltg@gmail.com

En Bolivia el periodo de reforma educativa se da en un gobierno de derecha, junto con la privatización de las empresas públicas. El programa de reforma educativa en Bolivia se inició en 1995 con el objetivo principal de mejorar la calidad, pertinencia, acceso y permanencia a una educación equitativa e intercultural, que mejore las condiciones de vida, promueva el desarrollo humano, fortalezca la democracia participativa y aumente las capacidades productivas y competitivas de los bolivianos y bolivianas.

     El informe del Ministerio de Educación (Minedu), primer estudio empírico de los resultados e índices de la educación en Bolivia, fue entregado en 2004 y logró generar, si no políticas, metas para alcanzar al 2007.

     Las políticas educativas constituyen un conjunto de orientaciones generales de acción educativa destinadas a la atención de las necesidades educativas de una comunidad o de un país (Gutiérrez, 2000). Las orientaciones se refieren a los fines que debe cumplir la educación como institución social  y se inspiran en el sistema de valores de  una determinada sociedad.

     Uno de los problemas que se confronta cuando se trata de diseñar políticas educativas y dar seguimiento a su implementación, es la falta o insuficiencia de datos empíricos para analizar la situación educativa actual de un país y, más aún, para entender su desarrollo histórico. Sólo contando con dicha información es posible plantearse derroteros o evaluar los efectos logrados. Hace tan sólo diez años, el sistema educativo boliviano se encontraba en una suerte de oscurantismo en cuanto a su situación, sus logros y temas pendientes, contexto en el que el diagnóstico de la realidad educativa no era posible, salvo algunas aproximaciones que sólo tenían un carácter intuitivo (Minedu, 2004).

     En Bolivia el periodo de reforma educativa se da en un gobierno de derecha, junto con la privatización de las empresas públicas y bajo el mando gubernamental de Gonzalo Sánchez de Lozada, al 2004 pasaron diez años de su implementación y aplicación, y su logro principal fue el alcanzar la cobertura de casi el 100% del nivel primario y un gran avance en la cobertura del nivel secundario, al llegar a casi 70%.

     Repasando algunos datos (Minedu, 2004), en la primera etapa del periodo de reforma educativa podemos constatar que:

• Más de la mitad de la población boliviana vive en la pobreza.

• El 13% de la población es analfabeta.

• En el año 1999 el 62% de los centros educativos no contaban con energía eléctrica, 53% no tenían agua potable y el 80% no contaba con alcantarillado.

• En el país, al 2004, existen 13 mil 655 centros educativos, entre privados y públicos; de los cuales, 10 mil 987 están el las urbes y 2 mil 668 en el área rural.

• Existen 103 mil 543 docentes en funciones, como directivos o como profesores de aula, al 2004.

     Estos datos muestran la realidad de un sistema educativo que, si bien ha logrado mejoras, aún es visto como deficitario a nivel latinoamericano.

     El proyecto de reforma educativa ejecutado en 1994, dictamina que la educación es:

• La más alta función del Estado, porque es un derecho del pueblo e instrumento de liberación nacional y porque tiene la obligación de sostenerla, dirigirla y controlarla, a través de un vasto sistema escolar.

• Es universal, gratuita en todos los establecimientos fiscales y obligatoria en el nivel primario.

• Es democrática, porque la sociedad participa activamente en su planificación, organización, ejecución y evaluación, para que responda a sus intereses, necesidades, desafíos y aspiraciones.

• Es integral, coeducativa, activa, progresista y científica, porque responde a las necesidades de aprendizaje de los educandos, y porque de esa manera atiende a las necesidades locales, regionales y nacionales del desarrollo integral.

• Es indispensable para el desarrollo del país y para la profundización de la democracia.

     En este sentido, el programa de reforma educativa en Bolivia se inició en 1995 con el objetivo principal de mejorar la calidad, pertinencia, acceso y permanencia a una educación equitativa e intercultural, que mejore las condiciones de vida, promueva el desarrollo humano, fortalezca la democracia participativa y aumente las capacidades productivas y competitivas de los bolivianos y bolivianas (Minedu, 2004).

     Los datos comparativos después de 10 años de reforma en ejecución, nos muestran que las políticas educativas generadas para satisfacer las necesidades de los bolivianos y algunos acuerdos internacionales como el del Proyecto Principal de Educación para América Latina y el Caribe (promedlac vii, 2001), y el Foro Mundial sobre la Educación, propuestos por la unesco, lograron pequeños avances en torno a los resultados educativos.

     En este sentido vemos, en el promedio de la escolaridad y la erradicación del analfabetismo, que en Bolivia, para 1992 existía un promedio de años de estudio de 6,1 en la población de 19 años o más; mientras que en el 2001, el promedio de años de estudio aumento a 7,4. En 1992 la tasa de analfabetismo era de un 20%, mientras que en el 2001 se redujo considerablemente a 13,3%; aún siendo este un índice alto con respecto a otros países latinoamericanos.

     Existió un crecimiento en la tasa de matriculación, ya que en 1992 asistían a la escuela Un millón 746 mil 582 estudiantes, mientras que en el 2002 asistieron 2 millones 634 mil 436, por esta razón hubo una demanda de gestación de nuevos centros educativos. En 1997 con la promulgación de la Ley de Participación Popular, los municipios son responsables de la construcción, reparación y mantenimiento de la infraestructura escolar; así que, en ese periodo, se lograron crear más centros educativos, ya que en 1997 existían 12 mil 41, y para el 2004 ya llegaban a 13 mil 665. (Minedu, 2004).

     El Sistema Nacional de Formación Docente está constituido por el subsistema de Formación Inicial y el subsistema de Formación Permanente.

     La formación inicial del personal docente se imparte en las escuelas e institutos normales superiores. La estructura curricular que se aplica para la formación del futuro docente contempla cuatro áreas que buscan una formación integral: a). Formación general, b). Práctica docente e investigación, c). Formación especializada y, d). Formación personal, que tienen distinto énfasis de acuerdo con la especialidad que se elija. Los egresados de estos institutos o escuelas superiores tienen la opción de seguir carrera en alguna universidad para acceder a los estudios de licenciatura.

     En Bolivia el Sistema de Medición y Evaluación de la Calidad de la Educación (simecal), en diciembre de 1999 realizó una evaluación a dieciocho Institutos Nacionales Superiores aplicando pruebas de logro de competencias y cuestionarios de opinión a estudiantes de primer, cuarto y sexto semestre. El indicador nivel de logro, evalúa conocimientos, habilidades, comportamientos, actitudes y demás capacidades que se alcanzan en las áreas curriculares de formación docente, mostrando el grado de manejo de estos aspectos. (Minedu, 2004).

     Los resultados fueron claros con respecto a la formación que recibían los futuros educadores. Solamente reflejamos los datos que obtuvieron los estudiantes de sexto semestre para no hacer extenuante esta lectura; el 1,5% de los estudiantes no alcanzaron el nivel de insuficiencia; el 37,3% quedaron con la calificación de insuficiencia de conocimientos de las habilidades y competencias para ejercer la carrera docente; 43,2% de los estudiantes evaluados obtuvieron un nivel básico de conocimientos para desenvolverse como profesores; y el 12,3% de los evaluados alcanzaron niveles satisfactorios de conocimientos de las habilidades y competencias para llevar adelante la tarea educativa (Minedu, 2004).

     Estos datos reflejan una realidad en la formación de docentes en el país, muchos atribuyen estos datos a la carencia de recursos invertidos en la formación de los profesores; otros, al proceso de selección de estudiantes que serán los educadores de futuras generaciones. Sea cual sea la razón, estos datos deben convertirse en gestores de reformas en las políticas educativas en lo que respecta a la carrera docente.

     En la formación permanente el docente puede recurrir a la asesoría pedagógica o al apoyo del desarrollo profesional. En este sentido, el gobierno capacitó a asesores pedagógicos cuya función fue “favorecer la transformación de la práctica docente y el desarrollo de innovaciones educativas para mejorar la calidad del aprendizaje a través de acciones de capacitación docente, apoyo a la gestión institucional en el núcleo y participación popular en educación. Su trabajo consistió en la atención en el aula a los docentes en servicio, traducida en visitas y sesiones de acompañamiento, además de reuniones y talleres de capacitación a equipos de docentes de núcleo en períodos de descanso pedagógico” (Minedu, 2004: 141).

     Esta política, puesta en marcha el 2001, fue duramente criticada por el gasto realizado en la capacitación de los asesores pedagógicos y la escasa ayuda que representaron a los profesores en su quehacer diario. Aunque si bien el proceso esta en marcha, aún no se cuenta con datos que respalden el nivel de eficiencia de estos asesores.

     Con respecto al salario de los profesores, tema en el que aún no se logró generar políticas que satisfagan y fortalezcan la carrera docente, los profesores egresados de la Normal en 1992 ganaban 222 bolivianos, o 58.5 dólares (us); en el 2003 ganaban 625 bolivianos, o 83 dólares (us), según la tasa de cambio del año referido. Esto incide en su desenvolvimiento laboral, ya que los factores socioeconómicos en los que se ve inmerso el profesor son precarios.

     Para de algún modo suplir estas carencias salariales, en el sistema educativo existen bonos para los docentes que trabajen, por ejemplo, en zonas rurales pobres, en frontera, en lugares de difícil acceso; otros bonos se otorgan a los docentes que cumplan con su asistencia al centro educativo, etc.

     El gasto en educación, sin contar a las universidades públicas, que realizó el Estado en el 2004 asciende a 404 millones 856 mil 333 dólares. En comparación con otros países sudamericanos, Bolivia es una de los que menos invierte en educación.

     En conclusión, ¿es esa la educación que el país quiere?, ¿está el gobierno preocupado por generar políticas educativas que satisfagan las necesidades educativas de la sociedad del conocimiento?

     El informe del Ministerio de Educación, primer estudio empírico de los resultados e índices de la educación en Bolivia, fue entregado en 2004 y logró generar, si no políticas, sí metas para alcanzar al 2007, como el construir casas para los profesores que trabajen en el área rural, internados estudiantiles en el área rural, especialización de 7 mil 77 maestros de secundaria, capacitación de profesores en el uso y aplicación de las tics para potenciar la investigación educativa. Esto puede ser el comienzo de un cambio estructural para la educación.

     En el proceso de implementación de la reforma (van ya más de 10 años), se lograron alcanzar metas como la cobertura de la enseñanza básica, pero se dejaron de lado aspectos como la transformación de las prácticas pedagógicas y la innovación del proceso enseñanza-aprendizaje, metas que el gobierno actual y las autoridades del Ministerio se han propuesto solucionar.


Bibliografía

Gutiérrez Loza, Feliciano. Glosario Pedagógico. Publicaciones Yachay. La Paz, Bolivia, 2000.

Ministerio de Educación de Bolivia. La Educación en Bolivia: indicadores, cifras y resultados. Minedu. La Paz, Bolivia, 2004.


Referencias electrónicas

Ministerio de Educación de Bolivia. “Proyectos para el 2007”, en: http://www.minedu.gov.bo/minedu/redirect.do?page=/pnews/indice.php [Consulta: junio 2007].

Unesco (2000). “Foro Mundial sobre la Educación. Informe Dakar”, en: http://www.unesco.cl/medios/biblioteca/documentos/ept_dakar_informe_final_esp.pdf [Consulta: junio 2007].

Unesco (2001). “Declaración de Cochabamba y recomendaciones sobre políticas educativas al inicio del siglo XXI”, en: http://www.unesco.cl/medios/biblioteca/documentos/promedlac_declaracion_recomendaciones_cochabamba_esp.pdf [Consulta: junio 2007].

Principal | Índice