Principal | Índice

SECCIÓN

nosotros los profes

Cítese este artículo como: CÁRDENAS Castillo, Cristina: "Cristy Castillo", artículo publicado en: La Tarea, revista de educación y cultura de la Sección 47 del SNTE/Jalisco (núm. 20, Guadalajara, Jalisco, México. Julio de 2009. pp. 3-4).


A la memoria de Sonia Ibarra Ibarra,
compañera del
Equipo la tarea
y fundadora de esta sección en la revista.

Cristy Castillo

Cristina Cárdenas Castillo*
* Licenciada en Filosofía por la Universidad de Guadalajara. Maestra en Filosofía y en Historia por la Universidad Paul Valéry de Montpellier, Francia; doctora en Ciencias de la Educación por la Universidad de Ginebra, Suiza. Profesora investigadora del Departamento de Estudios en Educación de la Universidad de Guadalajara (deeduc-udg) y del Instituto Superior de Investigación y Docencia del Magisterio (isidm).

De esos momentos, que no tengo por qué pensar que estuviesen hechos de otra sustancia que de los minutos y las horas que miden habitualmente nuestros relojes, tengo un recuerdo más lento, como si cavasen un espacio diferente (…) Es más tiempo. O un tiempo más denso. O más hondo. Un tiempo de otro orden.

Graciela Montes(1)

Treinta y siete años de servicio aunque se digan rápido causan asombro. Es una vida, lo doble o lo triple de muchas vidas truncadas... Pero si nos detenemos a analizar esos treinta y siete años en detalle, y si especificamos que fueron dedicados a la educación y la manera en que se fueron viviendo, los legados que quedan sembrados, despiertan el respeto.

    Tal vez habría que empezar por intentar ubicar a Cristy en su contexto. Hija de un coronel revolucionario y de una auténtica católica, la penúltima de los hijos, sobrina de una tía pionera en los estudios universitarios –también estrecha colaboradora y amiga de doña Irene Robledo–, hermana de un médico y de un profesor normalista, prima de dos educadoras... ¿Hasta dónde la vocación nace y hasta dónde se hace?


Trayectoria lejana
Cristy creció en el periodo de la historia de México en el que se llamaba a la “unidad nacional” y se confirmaba el camino de la industrialización, en el que se emprendió el borramiento de la educación socialista y del artículo tercero constitucional que la estipulaba. Era el inicio de una nueva etapa para los establecimientos educativos religiosos y/o privados. En este contexto Cristy pudo estudiar con las Madres del Verbo Encarnado, primero en el colegio “Nueva Galicia” y después en el Instituto y en la Normal Vespertina de la misma institución donde obtuvo el título de Profesora de Educación primaria. En la Escuela Normal Superior “Nueva Galicia”, dirigida por los hermanos Maristas, estudió la maestría en Historia y fue reconocida como la mejor estudiante de su generación a nivel nacional. Posteriormente Cristy emprendió los estudios de maestría y doctorado en Educación en la Universidad Autónoma de Guadalajara. (Dejamos aquí de lado los numerosos cursos de formación, de capacitación y de especialización que tomó Cristy a lo largo de su carrera, desde el primero, en el que aprendió cuántos gramos de sal había que ponerle a la carne, hasta el último (Especialidad en estrategias psicopedagógicas), summum ya de la modernidad, impartido por satélite por la Universidad La Salle México).

     Su experiencia docente cubre todos los niveles. Fue maestra de primaria en el Colegio Reforma, de secundaria en el Colegio Nueva Galicia y de licenciatura y posgrado en la Normal Superior del mismo nombre. Fue fundadora de los Cursos de Perfeccionamiento Profesional a nivel posgrado (con profesores invitados de la unam y de Estados Unidos). En 1989 los hermanos maristas crearon la Universidad La Salle y empezaron a impartir cursos de licenciatura. Cristy fue instigadora y partícipe del programa de maestría en educación en colaboración con el iteso y posteriormente de la maestría en educación que impartió la Universidad La Salle ya de manera autónoma.


Trayectoria próxima
En 1998 se firmó el acuerdo para iniciar el Doctorado en Educación, Programa Interinstitucional, con la colaboración del isidm (Instituto Superior de Investigación y Docencia para el Magisterio), del cips (Centro de Investigaciones Pedagógicas y Sociales) y de la upn (Universidad Pedagógica Nacional) –Unidad Guadalajara–, como institución signataria.

     Las circunstancias y las mentalidades habían cambiado. El añejo conflicto entre establecimientos públicos y privados se había suavizado, dejando en su lugar una tendencia compartida hacia la colaboración, impensable veinte años atrás.

     Es a partir de aquí que la trayectoria de Cristy deja de ser lejana para encarnarse en todos los que participamos en este doctorado.

     La coordinación de Cristy desconcertó primero y conquistó después a más de uno –y me incluyo–. Una agudeza intelectual privilegiada, un conocimiento profundo de la teoría y prácticas pedagógicas, una amplia cultura, una experiencia razonada; todo esto en la persona más auténtica y más serena. El arranque y el desarrollo del programa fueron difíciles, y ahí donde los precipitados hubiéramos socavado sus posibilidades de sobrevivencia, ella supo lidiar con atrasos, con exigencias, con descontroles. Contra prisa, calma; contra pereza, confianza y apoyo; contra diletancia, paciencia; contra crispaciones, cariño...

     Tiene esta mujer la extraordinaria facultad de dar a cada uno su lugar y de regalar a cada cual un lugar en su tiempo y en sus trabajos. Tiene la extraordinaria sabiduría de “perder el tiempo” con las personas mientras –paradójicamente desde la perspectiva eficientista– favorece y proteje el trabajo académico.

     ¿Qué son las instituciones y la academia sin las personas? Cristy es la respuesta viviente: nada. No hay trabajo humano que pueda ser llevado a buen puerto si las personas que participan en él son concebidas como máquinas productivas o como artefactos infalibles. Una profunda comprensión del ser humano se expresa en su aceptación del error y de la imperfección, en su confianza, al mismo tiempo, en el crecimiento y en la verdad de lo que somos, de lo que es cada cual. ¿Habrá una mejor definición de lo que es un verdadero educador?

     El homenaje que hoy le ofrecemos es el reconocimiento a su trayectoria, a todas estas cualidades y, muy especialmente, a la hazaña de haber llevado a buen puerto dos generaciones del doctorado. Es, también, el agradecimiento al tiempo privilegiado –la vida y la sabiduría– que nos ha regalado.


Nota

1. Montes, Graciela. La frontera indómita. En torno a la construcción y defensa del espacio poético. sep/fce, México, 2000. p. 20.

Principal | Índice