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Maestras en la escuela pública

Marta Leticia Villaseñor García*
* Investigadora del Instituto Superior de Investigación y Docencia para el Magisterio (ISIDM).

La incorporación de la maestra a la escuela pública en España (1783-1882). San Román Gago, Sonsoles. El Colegio de San Luis, SLP, 2001.En el Libro La incorporación de la maestra a la escuela pública en España. 1783-1882, Sonsoles San Román Gago construye una perspectiva amplia y precisa de la incorporación femenina en los niveles básicos de la educación formal. El objetivo de la autora es explicar el origen y desarrollo del ingreso de las maestras a la escuela pública en España. Logra su propósito a partir de la investigación documental sobre la presencia y participación de las mujeres en la enseñanza elemental. Presenta fundamentos teóricos, educativos, sociales, políticos, religiosos y económicos para mostrar una tipología de las maestras en las diferentes fases de su anexión la escuela pública en España entre 1783 y 1882.
    La autora, por un lado, explora los antecedentes personales de las maestras y en un primer modelo nos pone al tanto de que a las primeras maestras de escuela pública se les denominaba analfabetas, pues no sabían leer ni escribir; condición que no les impedía ser empleadas, ya que sólo debían reproducir las actividades del espacio doméstico como ideal de la cultura femenina que aseguraba la educación hogareña de las niñas de clases más desfavorecidas.1 Las maestras debían ser personas de buena reputación y buenas costumbres, que supieran coser y con conocimientos de religión. Así pues, por cuestiones sociales, culturales y religiosas las mujeres –maestras y niñas– quedaban excluidas del derecho a recibir cultura e instrucción.
    Por otro lado, se puede ubicar el análisis de las concepciones sobre maestras, surgidas de las disposiciones respecto a su campo de acción. Así, en 1783 por Real Cédula se establecen las escuelas de niñas en España, lo cual supuso la necesidad de alfabetizar a las mujeres. Sin embargo para 1812 la educación de las mujeres seguía siendo de carácter moral, insistiendo en educarlas para el ámbito familiar y doméstico, no para lo laboral. Para 1814 no era obligatorio enseñar a las niñas a leer y escribir, pero sí para cumplir con su destino de madres de familia.2  Hacia 1825 seguía siendo secundario el conocimiento de la lectura y la escritura en la formación de las maestras y, por consiguiente, en las niñas a su cargo.
    Sonsoles San Román, en un segundo modelo nos presenta a la "maestra madre", figura que se presenta a partir de 1834 ante la necesidad de abrir más escuelas públicas de niños y de incluir maestras en ellas. En este caso:

...la maestra, al igual que la madre en el hogar, [...] naturalmente más capaz de cuidar la salud, el aseo y el alimento de los niños. [...] se dedica al cuidado maternal de niños y niñas en el espacio público; [...] su presencia en el aula es imprescindible porque aparece como la madre social que sustituye a la biológica.3

    Hacia 1839 se publica el primer reglamento de exámenes para optar al título de maestra. Se les examinaba sobre religión y moral, lectura y escritura, cuentas por números enteros y labores de utilidad para las familias pobres.4 Por Real Decreto en 1847 se ordena que la maestra reciba una tercera parte menos de sueldo que el maestro, y que la edad para obtener la plaza baje de 25 a 22 años de edad en las mujeres mientras que para los hombres se fija en 24. Es hasta 1858 que por Real Orden se crea la Escuela Normal Central de Maestras en Madrid. En 1881:

...la educación nacional y las condiciones personales y materiales del magisterio público iban a gozar de gran apoyo [...] el gobierno estableció por primera vez un plan de estudios específico, con carácter general y uniforme, para todos los establecimientos de España; [...] amplió a dos cursos los estudios de maestras aspirantes al título elemental, y a tres los de superior; [...] un Real Decreto de 17 de marzo de 1882 reservaba exclusivamente a la mujer la dirección de las escuelas de párvulos.5

    La información presentada constituye un bagaje de conocimiento histórico indispensable para adentrarnos en el terreno de la participación femenina en la educación pública. Los testimonios de gobernantes, reglamentos, ordenanzas, disposiciones y demás documentos analizados por la autora son vitales para comprender la cotidianidad de las mujeres maestras que, aún hoy, en el caso de México, nos desenvolvemos en un entorno que no se ha modificado sustancialmente para nuestra participación equitativa.
    Con la exposición de las características generales más importantes de los diferentes procesos de inclusión de las mujeres en los espacios de la escuela pública, nos adentramos en el conocimiento más preciso y humano del fenómeno. El trabajo que presenta la doctora Sonsoles San Román Gago da cuenta de los factores culturales que impregnan las relaciones de género en la vida pública y privada y que marcan las condiciones, las formas y los medios de acceso de las mujeres a la educación pública en España. Así, el compromiso de la autora con la causa de su género se traduce en una redacción fluida, que nos recuerda permanentemente que estamos ante un hecho social del cual todas y todos somos partícipes.

La incorporación de la maestra a la escuela pública en España. 1783-1882.
San Román Gago, Sonsoles.
El Colegio de San Luis, SLP, 2001.

Notas
1. Sonsoles San Román Gago. La incorporación de la maestra a la escuela pública en España. 1783-1882. El Colegio de San Luis, SLP, 2001. pp. 8.
2. Ibid., pp. 17.
3. Ibid., pp. 28-29.
4. Ibid., pp. 34.
5. Ibid., pp. 49-53.