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Ensayos sobre educación en Yucatán: un retrato de la escuela pública
De métodos, libros, recorridos, misiones y proyecciones hacia el siglo XXI

Jorge Alberto Ortiz Mejía*
* Profesor por la Normal Rural de Hecelchakán, Campeche; especialidad en Historia por la Escuela Normal Superior de México; licenciado en Economía; maestro en Educación. Asesor de la Universidad Pedagógica Nacional (UPN), Unidad Mérida. Colaborador del periódico Por Esto!, de Mérida, Yuc. Corresponsal de la Revista Econoquilmes de Argentina. Representante y distribuidor de las revistas educativas: La Tarea, Educar, Renglones, Sinéctica, etc., en el estado de Yucatán.

La Secretaría de Educación en Yucatán ha convocado al magisterio yucateco a una serie de concursos de ensayos educativos para recuperar las perspectivas que tienen los maestros sobre su quehacer educativo, sus acercamientos y sus prospectivas. En la primera emisión realizada en 1999 se logró la publicación de los trabajos que participaron y resultaron premiados en un pequeño pero interesante libro denominado "Ensayos sobre Educación". La exsecretaria de Educación Leticia Mendoza Alcocer, junto con un equipo de profesores trataron de rescatar las visiones que tiene el maestro yucateco sobre su historia, cultura y percepción del tiempo y espacio que nos ha tocado vivir, que representa una manera de acercarse a la realidad de la escuela pública y a sus actores.
    El libro trae pensamientos y sueños de educadores, que pudieron llamarse tal vez: "lo que siempre quise decir y no me permitieron hacerlo", "mi experiencia enriquecida por mis alumnos", "la felicidad de mis alumnos por encima de cualquier método", "la bruma de los contenidos, planes y programas de estudio", "por que intenté ser maestro", "recuperar la alegría de enseñar"; o cualquier otro nombre que retratara la labor con los alumnos que con los contenidos, métodos, programas, administración burocrática, norma, deber ser o lo establecido por la organización y el sistema.
    En la primera temática llamada Experiencia Docente, la profesora Effy Luz Vázquez analizó "El método ideovisual, global del maestro Aristeo Vázquez". Su trabajo retoma los grandes debates pedagógicos de inicio del s. XX en los métodos de la lectura y escritura. Rescata aportaciones de Enrique Rébsamen, Gregorio Torres Quintero, José de la Luz Mena (destacado representante de la escuela racionalista en México, inspirador del artículo tercero constitucional). Nos lleva al primer Congreso Pedagógico realizado en 1915 por Salvador Alvarado, que tuvo aportaciones trascendentes. En este encuentro destacan las figuras de Rodolfo Menéndez de la Peña (amigo de José Martí y colaborador de la independencia de Cuba) y Eduardo Urzaiz Rodríguez entre otros. Este recorrido histórico retoma la tradición educativa yucateca, permeando las propuestas de Adolfo Cisneros Cámara sobre Laicismo en los congresos higiénico-pedagógico del siglo pasado, las cuáles rebasaron ideológicamente al científico Justo Sierra Méndez.
    La maestra Ma. Elena de la Torre Salazar analiza "El libro de Texto Gratuito de Secundaria y su experiencia en Yucatán", reconoce el esfuerzo en la distribución de textos y recuerda la implementación del libro de texto gratuito durante el gobierno de Adolfo López Mateos en 1958 –año de luchas magisteriales y obreras– así como los ataques que sufrió la propuesta por parte de los grupos mas conservadores del país. Sus beneficios en la actualidad no están en discusión, tan es así que en la última reforma sobre educación sexual en los libros de quinto grado, estos grupos poco objetaron sobre incluir estas temáticas. El libro de texto gratuito va más allá del discurso ideologizado y manipulador, constituye una manera de acceso a quiénes no disponen de los mínimos, es lo igualitario del sistema, lo justo y lo humano, no se queda en el discurso de amar al prójimo desde los labios, sino desde el corazón de donde surge la igualdad en fondo y forma.
    Martín Alcocer González revisa cómo el maestro fue formado en la escuela Normal, bajo la concepción sistémica de la técnica de enseñanza, pero cuando llega al aula se enfrenta con la triste realidad que poco sirve para acercarse a sus alumnos. En este conflicto reconoce que la historia de un educador esta "plagada de triunfos y fracasos, de sabores dulces y amargos" y su experiencia la percibe como "la de un maestro común y corriente, sin relaciones políticas que pudieran encumbrarlo, que solo se defiende por su trabajo; de un docente que sueña y trata de volver realidad sus utopías, de un profesor que busca hasta encontrar su camino, mientras corre, tropieza y se vuelve a levantar". De cuantos de nuestros maestros quisimos escuchar alguna vez estas frases sencillas, humildes, cargadas de emoción y sinceridad humana, una lástima que generalmente nos trataron de hablar mas con la razón que con el corazón, aún así pocos lo consiguieron. El niño con su sensibilidad percibe estos mensajes en su mundo de imaginación construido en la libertad y la justicia.
    Martín nos brinda una historia de su pasado, presente y su futuro. Penoso es que los maestros se lleven sus experiencias y vivencias, cuanto quisiéramos que todos los maestros de este país nos dejen un pequeño testimonio para los que vienen, y poder compartir ese capital tan vasto en las instituciones formadoras de docentes. Esta Historia la puede hacer cada maestro en una libreta todos los días, rescatando luces y sombras de la cotidianidad que se producen en el alumno en su proceso de formación como persona y del conocimiento, es la herencia del maestro que no se ha rescatado y nos hace tanta falta.
    Dentro de la temática Historia de la educación en Yucatán, el antropólogo Carlos Pérez y Pérez nos remite al período revolucionario del sinaloense Salvador Alvarado y la escuela rural. Contrasta los panoramas nacionales y locales, las condiciones impuestas por el porfiriato, la llegada de Madero a Yucatán, la decena trágica y las luchas internas en el estado por controlar el poder. Remarca la figura del Gral. Alvarado (1880-1925) y su contribución educativa realizada; hace un recuento de las propuestas planteadas en sus decretos, la creación del Departamento de Educación Pública quedando en manos del maestro Gregorio Torres Quintero; la Escuela de Agricultura, Bellas Artes, así como leyes y reglamentos emitidos en 1915, año del 1er. Congreso Pedagógico. Alvarado en su libro "Carta al pueblo de Yucatán" analiza la problemática social y propone vías de solución. En el apartado "Mi sueño" muestra una manera diferente de plantear al pueblo la posibilidad y la esperanza. De cuantos presidentes, gobernadores o políticos quisiéramos escuchar un día una frase humilde, en vez de discursos acartonados y cargados de soberbia. A Martin Luther King lo eliminó el sistema, porque se atrevió a soñar.
    Un aspecto que prácticamente no se ha debatido en la educación, o casi se ha olvidado es el papel de la "Ideologización en la escuela", y es la maestra Elda Gómez González quién nos remonta a los períodos de 1930-1940 período en que la "Educación Socialista se hizo constitucional y obligatoria para toda la República". El proyecto planteaba: proscribir el sistema de castigos y premios, propiciar el mejoramiento económico y cultural, crear una conciencia de moral social para que las masas se liberen de la superstición y prejuicios religiosos a través de la coeducación; aunque la autora reconoce que carecían de alguna metodología específica para la enseñanza de la lectura y escritura. Pero se compensaba con un "fuerte compromiso sociopedagógico que rebasaba las aulas y se inscribía en lo comunitario". Hay que recordar que hasta el cardenismo la revolución no había pagado la deuda social que tenía contraído con el pueblo y más con el sector rural que representaba la mayoría, como diría el maestro José Luis Sierra Villarreal –jalisciense avecindado en Yucatán– "la revolución fue más que nada educativa". El papel ideológico de la escuela parece más un debate postergado, hay que reconocer que el rol de la escuela es el de formar hombres libres, comprometidos y transformadores de su tiempo y su sociedad. Elda hace una seria invitación para reiniciar un diálogo no concluido.
    El profesor Elly Marby Yerves Ceballos, recuerda en los "Maestros misioneros de Yucatán" la labor realizada con auténtica vocación, donde subyace en la imagen de José Vasconcelos la carga religiosa o mesiánica. Este personaje creador del lema de la UNAM "Por mi raza hablará el espíritu", cuando se le criticaba así contestaba "por mi raza hablará el espíritu santo". Cosas de la vida. Los misioneros se encargaron llevar al campo la obra de la revolución, aún careciendo de una formación académica adecuada, la suplían con su entrega y compromiso permitiendo a una gran cantidad de la población, acceder a conocimientos en la agricultura, desarrollo comunitario, economía doméstica, salud, pequeñas industrias, educación física y cultura. A todos los maestros que contribuyeron con esta labor y los que siguen aportando su misión, felicidades y eterno agradecimiento.
    En cuanto a la temática La educación en Yucatán en el siglo XXI, el que esto reseña, presentó un análisis denominado "La escuela y sus actores en Yucatán hacia el Siglo XXI". En un primer planteamiento realizo una reflexión sobre los retos a los cuáles se enfrenta el hecho educativo que puede ser realizado también a partir de "sueños, esperanza y compromiso". En cuanto al fenómeno globalizador, nos quedan asuntos pendientes a discutir en la sociedad que pasan por la calidad de vida, la democratización de los medios de comunicación, el respeto a los derechos humanos, la pluralidad, la tolerancia, etc. Mas adelante me remito a realizar algunas interrogantes como: ¿La escuela para qué?, ¿cuál es el papel social de la escuela?, ¿para qué sirve?, ¿cómo se forman los alumnos?, ¿cómo se construye el conocimiento?, y, ¿a quién beneficia el conocimiento? Esta serie de reflexiones son una invitación a realizarla todos los días, compartiéndola con todos los sectores de la sociedad y ponerlas en la mesa de la discusión, sobre todo para tener claro dónde andamos en nuestro recorrido, y hacia donde queremos transitar en los próximos 10 ó 25 años.
    Reconozco que los tiempos que nos toca vivir los niños sufren y las maestras también ante la situación económica, la violencia intrafamiliar y otros fenómenos de incertidumbre que crean en la persona la perdida de sentido. Entiendo que las maestras representan aproximadamente el 70% del personal en el nivel básico, cumpliendo con una doble función, en el hogar y en el aula. De igual manera debemos preguntarnos ¿cuáles son los valores que transmiten las compañeras a través de la feminización del trabajo docente?
    En otro aspecto expongo la necesidad de crear y recrear los espacios para los actores, comprendo que hasta el momento son pocos los espacios que cuenta la sociedad para poder compartir sus visiones, esperanzas y sus ideales, ante esto necesitamos la visión de compartir y dialogar como seres humanos. Ante la estructura burocrática weberiana, rígida, vertical, de corto plazo, lineal, eficientista, de confrontación, planteo una serie de visiones que empiezan a estar a discusión en otros lares, a través de: modelos flexibles, dinámicos, compartidos, creativos, de largo plazo, innovadores, novedosos, basados en la persona y el conocimiento, alentadores, de satisfacción, cooperativos e integrales. Es un camino en el que podemos andar y construir entre todos en el siglo XXI.
    Más adelante propongo una serie de acciones a realizar en nuestro estado y tratar de compartirlos con los estados de la región sureste del país, como: efectuar congresos pedagógicos, promover la gestión educativa, efectuar reuniones regionales de educación, generar maestrías interinstitucionales entre los académicos de la región, crear un departamento de investigación educativa en el estado, (carecemos de esta área y es indispensable por que incide en la solución de problemas), constituir el sistema formador de docentes (no existe a pesar de estar en la Ley general de educación y la Ley de educación de Yucatán). Otros estados cuentan con estas áreas desde hace varios años, nos preguntamos ¿quién se beneficia fragmentando y dividiendo a las instituciones de educación superior en nuestro estado? Asimismo se necesitan crear departamentos de comunicación educativa, nuevas tecnologías de la información y comunicación, revisar y reestructurar el organigrama de SEP en Yucatán, en el país varios estados tienen estas áreas en funcionamiento ¿por qué en Yucatán no se han creado ? En esta temática también participaron los maestros José Alfredo Muñoz Ruiz y Mauricio Sahuí Triay.
    En la emisión del Segundo Concurso de Ensayos 2001, resultaron ganadores los maestros: Fausto Sánchez Rosas, Felipe de Jesús Castro y Oscar García Solana en la temática Historia de la Educación en Yucatán. Cabe mencionar que el compañero Oscar ha editado el libro La Escuela Activa, siendo poco reconocida su labor dentro del gremio; pero su trabajo "Una visión racionalista yucateca de las matemáticas: la propuesta de José de la Luz Mena" es digno de análisis. En los temas de Experiencia Docente, los profesores Verónica Boeta, Mauricio Robert Díaz y María del Pilar Vázquez realizaron un esfuerzo para plantear perspectivas en cuanto a los modelos constructivistas, el papel del docente con rostro humano y el papel del personal de apoyo.
    En el rubro La educación de Yucatán en el siglo XXI y su prospectiva los docentes José Alfredo Muñoz, Carlos Alberto Canto y el que esto escribe, planteamos situaciones sobre la calidad, la educación moral y los nuevos escenarios del aprendizaje en Yucatán en el siglo XXI respectivamente. Ahora deseamos los ganadores la necesidad de publicar los trabajos de este segundo concurso, está en manos de la actual Secretaria de Educación en el estado Psic. Carmen Zita Solís Robleda y su equipo, para continuar fortaleciendo los esfuerzos de los educadores por plantear los deseos, sueños y compromisos de la escuela pública con la sociedad y con los actores que en ella intervienen, sobre todo con nuestros alumnos a quienes a fin de cuentas nos debemos.
    Es digno mencionar a quienes han realizado el esfuerzo por organizar este tipo de encuentro y a quienes apoyaron su realización, entre ellos el Profr. Orlando Rodríguez Núñez. El material es un reconocimiento a la labor realizada por todos los profesores yucatecos, que se levantan ante las caídas en su intento por construir su camino y el de sus alumnos, es una invitación a quienes están dentro del quehacer educativo a compartir y a fortalecer la labor con toda la sociedad.