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¿Quiénes son los defensores de la educación pública?

Juan Campechano Covarrubias*
* Vocal del Partido Acción Nacional (PAN) en el Comité Nacional de Acción Política (CNAP) del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).

Introducción
Existen elementos de la vida social que para los pueblos tienen un gran valor, que están presentes en los intereses y ánimo de los ciudadanos, en el caso de nuestro país, uno de ellos es la educación, materializado en la escuela pública y el correspondiente servicio de educación pública.
    Las definiciones en este punto, no dejan de ser meramente formales, puesto que se asume que la educación pública básica es laica, gratuita y obligatoria, pero en las prácticas concretas, en muchos casos, ni son totalmente laicas, en virtud de que, tomando como ejemplo a la religión católica, apostólica y romana que profesa, en diferente medida la mayoría de nuestra población, se promueven las misas de acción de gracias al final de los ciclos escolares y aunque no lo marque como tal el calendario oficial, se suspenden clases y las fechas de periodos vacacionales, coinciden con algunas conmemoraciones religiosas, por ejemplo, el 12 de octubre en Jalisco, el 12 de diciembre en la ciudad de México y otras comunidades, las vacaciones de Navidad y de Semana Santa. Tampoco son totalmente gratuitas, en virtud de que en muchas escuelas las "cuotas voluntarias" acordadas por las "sociedades de padres de familia", en la práctica se convierten en requisitos de admisión e inscripción de los alumnos. De la obligatoriedad, será mejor ni hablar ¿cómo se obliga a estudiar la escuela primaria o secundaria?
    Considero que el principal problema de la educación en nuestro país es la equidad, entendida en el sentido que los más necesitados de educación y de otros bienes menos simbólicos, son los que reciben la más pobre educación. Los pobres reciben una pobre educación, cuando la reciben.
    Nuestro país cada vez más se incorpora a los procesos de globalización, entendidos éstos no solo como una economía centrada en procesos transnacionales de las empresas y movimientos de capitales, que no respeta límites geográficos ni de soberanías nacionales, sino también como un fenómeno cultural que impacta en los valores y costumbres de las comunidades y los individuos. De tal forma que los patrones de consumo y sus símbolos son cada vez más los de una aldea global. El símbolo y el producto de la Coca-cola, lo podemos ver en países árabes, americanos, asiáticos, aún en las comunidades más remotas.
    Ante una realidad global que se nos va imponiendo, ante un nuevo modelo de sociedad que tendrá que vérselas con la manipulación del código genético, el uso generalizado de la red de redes, con avances sorprendentes en la robótica, con medios de comunicación e información que transmiten desde cualquier lugar del mundo en tiempo real. ¿Cuál es la educación que necesitan los más pobres, los marginados, aquellos que viven en la pobreza?, para ellos, ¿qué función debe de cumplir la educación pública?, en este contexto ¿quiénes son los defensores de la Educación Pública?
    El presente artículo tratará de ensayar algunas ideas al respecto, interesa provocar e invitar a la discusión más que agotarla, si se generan ideas que estén en contra, que argumenten en otro sentido, a partir de este escrito, su misión fue cumplida.

¿Qué tipo de educación requieren los pobres y cuál debe ser su función?
En nuestro país se puede ser pobre de diferentes maneras y en diferentes grados, no es lo mismo ser pobre en una gran ciudad como Monterrey, Guadalajara o el Distrito Federal, que ser pobre y además indígena en los altos de Chiapas o en la Región Mixe en Oaxaca, donde hay pobres entre los pobres.
    En el sentido de la teoría del Capital Cultural, los dones que reciben los hijos de las clases altas, que en ocasiones se observan como encantos, gracias y capacidades naturales, no son otra cosa que bienes de capital cultural incorporado a través de las lecturas de periódicos y revistas, cursos de idiomas en la escuela o en academias o institutos especiales, es poder ver televisión por cable, poder viajar. En ese sentido, también como profesores, llevamos a la escuela nuestro poco o mucho capital cultural en prenda. Muchos de los niños de las clases pobres, entran a la escuela con una desventaja, que conforme van pasando los años se hace más grande. Existen habilidades y lenguajes básicos que muchos niños de clases pobres difícilmente adquirirán, aprender a hablar y escribir como "gente culta" o "bien", leer, aprender matemáticas, aprender a usar procesadores de texto en la computadora, o por lo menos juegos como los de Nintendo.
    La parte más visible y simple del proceso educativo son las cosa materiales y externas, los mesabancos o butacas, los pizarrones, las paredes y ventanas de las aulas, los libros de texto, ahora el hardware de las computadoras, las bardas de las escuelas, las escobas y jabones para el aseo de los baños, etc. Sin embargo, disponer de los mejores recursos, no necesariamente se corresponde con mejor educación. La educación tiene un núcleo básico en una relación interpersonal a través de la cual, una persona propicia actividades y experiencias a través de las cuales otra persona aprende algo que no sabía, que no podía hacer o que quiere algo que no quería. Que bueno que haya butacas cómodas, que bueno que haya computadoras actuales, que bueno que no falten celosías en las ventanas, pero que malo que los profesores no enseñen bien y los alumnos no aprendan bien. Muchos de los elementos y propuestas para mejorar la calidad de la educación para estos grupos, se fundamentan en la acción de asignar dinero para aspectos materiales, sin revisar los procesos de enseñanza y aprendizaje.
    ¿Qué aspectos, desde mi punto de vista se deben de tener en cuenta para una buena educación pública para nuestra población en condiciones de pobreza?
        a). Atender las necesidades de alimentación y vestido de los niños. En este punto un referente básico será la alimentación (desayuno y comida), que los padres aporten con base en sus posibilidades y el Estado asuma el resto.
        b). Que los procesos educativos se adapten a las condiciones culturales de los niños y su contexto y se eduque teniendo como referencia a los niños, es decir, hay que ver lo que los niños saben y educar en consecuencia. En ocasiones, los profesores atienden diferentes actividades que no les corresponden, actividades del área de salud (colectas de la Cruz Roja, campañas de vacunación, dentales, etc.), en el área de ecología, de la "cooperativa escolar", de otras actividades para recabar fondos, (festivales, fotos, etc.). Se van acumulando actividades que reunidas en cuanto a su asignación y tiempo, dejan muy mermado el tiempo destinado a la enseñanza y el aprendizaje. Pero lo fundamental, es la posibilidad del profesor de generar estrategias de enseñanza y aprendizaje para poder remontar la desventaja del niño en condiciones de pobreza, de un niño en condiciones de clase media o alta. Quienes nacimos en condiciones de pobreza, debemos de trabajar más para poder llegar a determinados niveles de conocimiento. La escuela pública tiene la obligación de ayudar a los niños en ese proceso compensatorio de las condiciones de privación cultural y académica en que se encuentran los niños. No importa cubrir o desarrollar los puntos del programa, lo más importante es que los niños aprendan, y aprendan bien.
        c). Puede ser necesario que se requiera de actividades complementarias como arte, computo, idiomas; que pueden ir justificando la necesidad de escuelas de jornada completa.
        d). En las escuelas de paga, los padres exigen, en las escuelas públicas ubicadas en colonias de clase media, los padres exigen, en las escuelas ubicadas en las clases bajas, los padres de familia no tienen ni elementos, ni tiempo, ni recursos para movilizarse en torno a demandas de una mejor educación. Aquí es donde la escuela debe ser revisada y evaluada constantemente. Que los profesores sepan lo que hacen, que cumplan, que se les apoye en lo que necesiten, que se verifique que los alumnos aprendan. Evaluar los procesos y sus resultados, no solo lo que resulta de las actividades realizadas vistas en la parte final.
    De tal forma, que la principal función de la educación pública, es una función compensatoria que permita disminuir o acabar con las condiciones de desventaja cultural y educativa que se originan en la desigualdad de las condiciones sociales. No se puede tratar igual a los desiguales. La premisa debe ser, que a quien necesite más educación se le debe dar más y mejor educación.

¿Quiénes son los defensores de la Educación y la Escuela Públicas?
La principal característica de la escuela y educación públicas, en el sentido de las relaciones del gobierno, la sociedad y quienes nos dedicamos a ella, es que es un servicio público, somos servidores públicos. La sociedad mediante sus impuestos nos paga a través del gobierno. Las condiciones de trabajo que tenemos los servidores públicos con respecto a otros trabajadores de empresas o industrias, nos presenta ventajas y desventajas laborales. Existe en este sentido, una contradicción básica, ésta implica que se nos paga por tratar de dar un servicio en condiciones de igualdad a todos, sin embargo, las condiciones desiguales de los sujetos con quienes trabajamos nos impelen a establecer un trato diferencial. La lucha por la igualdad, que dieron los liberales del siglo XVIII y XIX, deben ser reinterpretadas en este punto. La utopía de la igualdad social, que sirvió de base para luchar contra la nobleza y el clero como elementos que materializaban el poder de entonces, hoy presentan condiciones de realidad diferentes. La búsqueda de la equidad, entendida como el establecimiento de elementos para que los individuos puedan ir remontando las condiciones de desigualdad social, es un deber de la educación pública. De tal forma, que como profesor de escuela pública, ofrecer una educación de mala calidad es faltar a un deber.
    No es cuestión de discurso, de decirse defensor de la escuela pública mientras se acredita sin evidenciar el aprendizaje, se deja que se vuelvan obsoletos los equipos en las escuelas públicas sin potenciar su uso, mientras se pierden tiempos de enseñanza y aprendizaje por diferentes vías. Si a los futuros profesores se les forma deficientemente, si se permite que en las comunidades alejadas haya falta de maestros y los que hay, tienen poca preparación.
    En la actualidad, el comportamiento demográfico permitirá planear más en función de la calidad que de la cantidad. Las tasas de crecimiento de los indicadores educativos, en cuanto número de escuelas, de alumnos se hacen cada vez menos evidentes. El crecimiento en los años futuros se observará más en educación media y media superior. Con el desarrollo de medios tecnológicos para almacenar, procesar y transmitir información, prácticas docentes que privilegian la memorización serán cada vez más obsoletas. Formar a los alumnos de clases pobres para desempeñarse en el futuro, debe prepararlos para una sociedad del conocimiento. Por primera vez en la historia, la riqueza social que se puede distribuir es el conocimiento, es dar las herramientas y los procedimientos a través de los cuales se pueda adquirir, procesar e innovar el conocimiento. Esto lo puede posibilitar la educación, lo que facilitará los procesos de explotación al futuro, serán las condiciones de ignorancia que tengan las personas. En síntesis, trato de argumentar que el principal defensor de la escuela y la educación pública es quien da mejor educación a los más necesitados.
    No digo que no se deje de luchar por buscar los mecanismos para ampliar el presupuesto para educación, de buscar lograr mejores condiciones de trabajo para los maestros y de estudio para los alumnos. Pero si es necesario establecer que la simulación (hacen como que me pagan, hago como que trabajo), el enseñar información incorrecta, el promover y acreditar alumnos sin que sepan, el dejar de utilizar recursos públicos para educar mejor, el contratar personas incapaces para la enseñanza por recomendaciones, y otras cosas que observamos en la vida cotidiana de la escuela, a futuro acabará con la escuela pública.

A manera de conclusiones
Solo quisiera insistir en tres ideas: la primera es que existe una necesidad de reconceptualizar a la escuela pública, atendiendo a su diversidad y complejidad actual y al contexto de la realidad donde hoy se desenvuelve. Ya no sirven esquemas mentales del siglo XVIII para entenderla. Una segunda idea se refiere a que la principal función de la escuela y la educación pública en la actualidad es posibilitar condiciones de equidad para los más pobres. Es decir darles mejor y más educación a los más pobres. La tercera y última idea se refiere a que no ayudan para nada la simulación, la corrupción, el influyentismo que se dan en algunos ámbitos de la escuela y la educación pública, sobre todo porque le quitan posibilidades a quienes tienen menos. Estamos en procesos de cambio social, decía Marx, que los cambios en la estructura económica de la sociedad se ven con más rapidez y claridad que los cambios en la superestructura. Esperemos que los cambios no nos lleguen como los observamos en otros países.

Textos de referencia
GÓMEZ Llorente, G. Educación Pública. Ed. Morata. Madrid, 2000.
PRAWDA, Juan y Gustavo Flores. México educativo revisitado. Ed. Océano. México, 2001.